FRANCO LIMBER
Poeta recién llegado
No cuestionaré el carácter puro del amor,
Ni preguntaré nada a mi corazón…
Tratando de encontrar entre mis instintos salvajes
Alguna respuesta a este cerrazón indiano, pues tengo la cabeza llena de ti, y Yo sobre tus andares que me visten de negros mantos, al verte brillar como sirena que hacer, solo esperarte, no volverás, no lo harás.. más la nostalgia, cruda, hiriente, tropieza entre mis ideas.
Entre los gentiles, mi indianismo y yo te pensamos,
Critica con la falsa hechura del mundo, te odiamos, te despreciamos
Pero mis lagunas sentimentales me hacen amarte,
Un disparo, si, una bala en mi cerebro desaparece la totalidad de tu presencia, que me angustia, me sofoca,
Hoy puedo decir que conocí el averno Inka
Soy novio, son amor, soy nigromante de lo existente
Son versos hechos de la más pura alcoholización.
Vómitos salvajes, muchas veces he sobrevivido. tras estos minutos de nostalgia de recordarte se hacen agrias en el tiempo, de estar dispuesto a tomarte viva o muerta.
No gracias, no debo, esperar tus migajas... solo recuérdame, pues sino desparezco, muero sin haber vivido, te extraño.
Lo sabes.
Claro y bello andino, escarcha, siniestra de muertos vivos,
Soy asesino, vil, de mis deseos de vida, nostalgias, vivo entre ellas
Y me convierto en el condenado, vagabundo de las noches.
Nostalgias, cuchillazos, un cigarrillo besa mis labios
Un sueño, ahí estas, en el humo asfixiante de la nicotina
Un experimento pequeño, antes de partir, en demonio convertirme espero Diablo ven camina con migo, llevemos muerte a los enemigos.
La carne no está fresca para siempre, huelo podrido mi presencia
El perfume prohibido para los gentiles blanco– mestizos Dueño de mis egoísmos. Nostalgias, si tú en mí, moriremos lentamente
La espesa brea aymara que corre por mis venas, no hay salida.
Ni preguntaré nada a mi corazón…
Tratando de encontrar entre mis instintos salvajes
Alguna respuesta a este cerrazón indiano, pues tengo la cabeza llena de ti, y Yo sobre tus andares que me visten de negros mantos, al verte brillar como sirena que hacer, solo esperarte, no volverás, no lo harás.. más la nostalgia, cruda, hiriente, tropieza entre mis ideas.
Entre los gentiles, mi indianismo y yo te pensamos,
Critica con la falsa hechura del mundo, te odiamos, te despreciamos
Pero mis lagunas sentimentales me hacen amarte,
Un disparo, si, una bala en mi cerebro desaparece la totalidad de tu presencia, que me angustia, me sofoca,
Hoy puedo decir que conocí el averno Inka
Soy novio, son amor, soy nigromante de lo existente
Son versos hechos de la más pura alcoholización.
Vómitos salvajes, muchas veces he sobrevivido. tras estos minutos de nostalgia de recordarte se hacen agrias en el tiempo, de estar dispuesto a tomarte viva o muerta.
No gracias, no debo, esperar tus migajas... solo recuérdame, pues sino desparezco, muero sin haber vivido, te extraño.
Lo sabes.
Claro y bello andino, escarcha, siniestra de muertos vivos,
Soy asesino, vil, de mis deseos de vida, nostalgias, vivo entre ellas
Y me convierto en el condenado, vagabundo de las noches.
Nostalgias, cuchillazos, un cigarrillo besa mis labios
Un sueño, ahí estas, en el humo asfixiante de la nicotina
Un experimento pequeño, antes de partir, en demonio convertirme espero Diablo ven camina con migo, llevemos muerte a los enemigos.
La carne no está fresca para siempre, huelo podrido mi presencia
El perfume prohibido para los gentiles blanco– mestizos Dueño de mis egoísmos. Nostalgias, si tú en mí, moriremos lentamente
La espesa brea aymara que corre por mis venas, no hay salida.