Entre las piernas, llenas de arena,
lloran las olas
con sonoros lamentos.
En las rocas,
los oscuros mejillones,
están besándose eternamente,
como novios en un cuadro.
Anochece,
meto en el agua los pies
para sentir en mi piel
el canto liquido,
lento, trivio.
Ya en el muelle,
con los pies calzados,
siento el suave céfiro,
rodeándome como amante,
con ardor eterno,
desaciendose
con abrazos, reproches
y de cuerdas lazos .
lloran las olas
con sonoros lamentos.
En las rocas,
los oscuros mejillones,
están besándose eternamente,
como novios en un cuadro.
Anochece,
meto en el agua los pies
para sentir en mi piel
el canto liquido,
lento, trivio.
Ya en el muelle,
con los pies calzados,
siento el suave céfiro,
rodeándome como amante,
con ardor eterno,
desaciendose
con abrazos, reproches
y de cuerdas lazos .