BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mientras tejo y destejo
la materia vil de este sueño,
se me aparecen, lejanas,
las escenas caóticas y desordenadas
de un mundo sumergido
que ni siquiera yo recuerdo.
Es pasar por la vida
una nada y un malestar
en esa nada, es vivir
una derrota, y el insulso croar
molesto de una rana.
Como en un cuento inacabable
se me revelan, cansinas, las palabras,
dueñas de mi sino: en tropeles,
y en cargamentos, yo las veo, las
he visto, pasar, como nubes,
por encima de mi cabeza alta.
En polvaredas de tristeza,
como luciérnagas en un bosque
maldito, pasan las palabras,
las eternas palabras. Y un
aluvión de lluvia, con ellas
acaba. ®
la materia vil de este sueño,
se me aparecen, lejanas,
las escenas caóticas y desordenadas
de un mundo sumergido
que ni siquiera yo recuerdo.
Es pasar por la vida
una nada y un malestar
en esa nada, es vivir
una derrota, y el insulso croar
molesto de una rana.
Como en un cuento inacabable
se me revelan, cansinas, las palabras,
dueñas de mi sino: en tropeles,
y en cargamentos, yo las veo, las
he visto, pasar, como nubes,
por encima de mi cabeza alta.
En polvaredas de tristeza,
como luciérnagas en un bosque
maldito, pasan las palabras,
las eternas palabras. Y un
aluvión de lluvia, con ellas
acaba. ®