En la sima de tu pensamiento,
encierra como prisionero irredento,
la imaginación que toma forma,
que araña como cristal cortante,
que quiere salir a toda costa.
Porque es locura, y tú lo sabes,
cuando sus cascos
sobre tí cabalgan,
y hay un extraño
que ante tí se alza,
al que temes,
y sin embargo, esperas,
como amante
descubridor de mundos,
que en tu vientre yace,
Lázaro que al tacto renace.
encierra como prisionero irredento,
la imaginación que toma forma,
que araña como cristal cortante,
que quiere salir a toda costa.
Porque es locura, y tú lo sabes,
cuando sus cascos
sobre tí cabalgan,
y hay un extraño
que ante tí se alza,
al que temes,
y sin embargo, esperas,
como amante
descubridor de mundos,
que en tu vientre yace,
Lázaro que al tacto renace.