Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta tarde te vi,
nuevamente te vi.
Estabas tan linda
con tu cabello negro suelto
y yo volví a mi trece años cuando te perdí.
Como te diste cuenta,
lloré muchísimo
y me aferré a tu cuello
y recosté mi rostro en tu pecho
sintiendo el aroma del "paramí".
Ante ti
me sentí tan niña,
más en mi mente sabía
que el tiempo en los años habían pasado.
Tus señas tan perfectas
y tus labios tan hermosos,
me decían que seguías conmigo.
Tocaste mi rostro
y me cepillaste los cabellos
y tus brazos me cercaron
para mantenerme caliente.
Desperté entonces de la fiebre alta
y una enfermera me abrazaba...
había convulsionado.
Mi mamá ya no estaba
le perdí otra vez
llorando
nuevamente te vi.
Estabas tan linda
con tu cabello negro suelto
y yo volví a mi trece años cuando te perdí.
Como te diste cuenta,
lloré muchísimo
y me aferré a tu cuello
y recosté mi rostro en tu pecho
sintiendo el aroma del "paramí".
Ante ti
me sentí tan niña,
más en mi mente sabía
que el tiempo en los años habían pasado.
Tus señas tan perfectas
y tus labios tan hermosos,
me decían que seguías conmigo.
Tocaste mi rostro
y me cepillaste los cabellos
y tus brazos me cercaron
para mantenerme caliente.
Desperté entonces de la fiebre alta
y una enfermera me abrazaba...
había convulsionado.
Mi mamá ya no estaba
le perdí otra vez
llorando