BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un leve remordimiento
accede al nivel de las aguas,
acechando el cuerpo invicto
de ciertas malezas apremiantes.
Instalada en el solsticio
una colonia invasora de nutritivos
acuíferos, soporta el ruido insonoro
de estímulos sofocantes.
Su sustento, protector de convalecencias
favorables, admite cuerpos errantes,
enfermedades varias, compareciendo,
bajo sus nubes instigadoras, labios,
cobertizos maltrechos, noches rancias
de alcohol y deseo.
Un tenso estertor sustituye
la abolida noción de tiempo,
cuya respiración absceso humilla
la catenaria metódica del bosque.
En las semillas, y en lo que cruje
sin asidero, las estrellas
derraman una leche de siglos, de
carruajes insostenibles que sirven de palanca.
©
accede al nivel de las aguas,
acechando el cuerpo invicto
de ciertas malezas apremiantes.
Instalada en el solsticio
una colonia invasora de nutritivos
acuíferos, soporta el ruido insonoro
de estímulos sofocantes.
Su sustento, protector de convalecencias
favorables, admite cuerpos errantes,
enfermedades varias, compareciendo,
bajo sus nubes instigadoras, labios,
cobertizos maltrechos, noches rancias
de alcohol y deseo.
Un tenso estertor sustituye
la abolida noción de tiempo,
cuya respiración absceso humilla
la catenaria metódica del bosque.
En las semillas, y en lo que cruje
sin asidero, las estrellas
derraman una leche de siglos, de
carruajes insostenibles que sirven de palanca.
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