Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Te asustan las voces en la noche?
y ¿por qué sigues leyendo?....
Hace rato se apagaron las luces y la noche es tenebrosa,
no suena ni un grillo en el techo, el ruido desaparece,
te has preguntado varias veces sobre esas sombras,
las que se forman en las paredes.
Léeme a oscuras, cuando todos duermen
y crees que la luz del teléfono te acompaña...
escucha... son los hijos de la noche ladrando,
asómate a la ventana... no tengas miedo.
Toca el vidrio, está helado aunque hace calor,
tócalo otra vez, mira las sombras de tus respiros,
¿oíste eso?... la cuchara se cayó en la cocina,
anda a ver si la encuentras, te reto.
"Llámame... aquí estoy, cantan los niños que se duermen",
¿la encontraste? o ¿vas a esperar a que amanezca?...
"Llámame... estoy junto a ti, junto a tu hombro izquierdo".
Nunca te has animado a dejar la puerta abierta,
ese espejo que tienes en el cuarto
no refleja de noche,
coge tus risas en el día y cuando duermes...
se ríe de ti... en silencio.
"Llámame... está suave esta almohada"
¿se movió tu cobija?... regálame espacio...
tienes los pies fríos,
"Llámame... duermes plácidamente y yo te cuido" jajaja.
Anoche mientras dormías moví la ropa del piso,
hoy cuando duermas la pondré en el mismo lugar.
y ¿por qué sigues leyendo?....
Hace rato se apagaron las luces y la noche es tenebrosa,
no suena ni un grillo en el techo, el ruido desaparece,
te has preguntado varias veces sobre esas sombras,
las que se forman en las paredes.
Léeme a oscuras, cuando todos duermen
y crees que la luz del teléfono te acompaña...
escucha... son los hijos de la noche ladrando,
asómate a la ventana... no tengas miedo.
Toca el vidrio, está helado aunque hace calor,
tócalo otra vez, mira las sombras de tus respiros,
¿oíste eso?... la cuchara se cayó en la cocina,
anda a ver si la encuentras, te reto.
"Llámame... aquí estoy, cantan los niños que se duermen",
¿la encontraste? o ¿vas a esperar a que amanezca?...
"Llámame... estoy junto a ti, junto a tu hombro izquierdo".
Nunca te has animado a dejar la puerta abierta,
ese espejo que tienes en el cuarto
no refleja de noche,
coge tus risas en el día y cuando duermes...
se ríe de ti... en silencio.
"Llámame... está suave esta almohada"
¿se movió tu cobija?... regálame espacio...
tienes los pies fríos,
"Llámame... duermes plácidamente y yo te cuido" jajaja.
Anoche mientras dormías moví la ropa del piso,
hoy cuando duermas la pondré en el mismo lugar.
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