vronte
Poeta infiel al portal
Se sincero a tu propio demonio,
que es aquel que vive en el silencio.
Por favor no seas arrasado por el torrente de reflejos e ilusiones,
hijos de tus emociones engreídas
bajo los brazos del apego e intensiones cohibidas
que aparecen
y en un destello desvanecen;
como la noche al día se suceden.
Cuídate de los regalos...
de quienes te ofrecen conocer secretos
sin que de vuestra parte se despliequen los esfuerzos,
implantando implacables condiciones;
solo lo que ellos pretenden que atesores.
Aquello que no pagas carece de valor sin duda alguna,
y aquello que si pagas casi siempre es sin valor;
Sentido común y lucidez, serán tu cielo protector.
No confíes en ese que no quiere algo en retorno,
es un loco, quizás solo tonto.
No creas en aquel dependiente de favores de algun otro...
tiene cadenas sin las llaves del cerrojo.
Y si alguna vez tratan de persuadirte
que murió para salvarte de hervir en el brasero,
sentido común y lucidez,
fue solo incapaz de salvar su propio trasero.
Corazón de fuerza incontenible
soledad de cariz irresistible
ven a nuestro lado...
juntos de la mano con mirada decidida
y al destino solo valor, vigor y más vida.
que es aquel que vive en el silencio.
Por favor no seas arrasado por el torrente de reflejos e ilusiones,
hijos de tus emociones engreídas
bajo los brazos del apego e intensiones cohibidas
que aparecen
y en un destello desvanecen;
como la noche al día se suceden.
Cuídate de los regalos...
de quienes te ofrecen conocer secretos
sin que de vuestra parte se despliequen los esfuerzos,
implantando implacables condiciones;
solo lo que ellos pretenden que atesores.
Aquello que no pagas carece de valor sin duda alguna,
y aquello que si pagas casi siempre es sin valor;
Sentido común y lucidez, serán tu cielo protector.
No confíes en ese que no quiere algo en retorno,
es un loco, quizás solo tonto.
No creas en aquel dependiente de favores de algun otro...
tiene cadenas sin las llaves del cerrojo.
Y si alguna vez tratan de persuadirte
que murió para salvarte de hervir en el brasero,
sentido común y lucidez,
fue solo incapaz de salvar su propio trasero.
Corazón de fuerza incontenible
soledad de cariz irresistible
ven a nuestro lado...
juntos de la mano con mirada decidida
y al destino solo valor, vigor y más vida.
Última edición: