Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Ley de conservación
sino y sentencias
Las conclusiones de unas cejas pobladas
están sujetas a las oscilaciones,
dependientes de la hormona
que manda en cada instante;
un proceso reiterativo,
donde las glándulas son la vía,
y obedecen a la información genética.
Sabes tú,
sepo yo;
sapo él,
que lo escupió
y más escupe.
Desde el cabo
hay un camino,
hasta el rabo
que es destino;
y cuando al cabo
llegue el fin,
será por rabo,
y andarín.
Se observa el humano
complacido en lo que ve,
y se duerme en sus laureles.
Trabaja la hormiga
sin pensar en el salario…
Que aprenda fulano
qué es la sal de la vida.
Hay un lugar espeso
que parece chocolate;
el que entra queda tieso,
lo que sale es un empate.
Andando me encontré
por un camino que eran dos;
por el uno no llegué,
por el otro iba yo.
¿Se puede matar sin maldad?
Se puede morir por condena.
¿Se puede ignorar la verdad?
Se puede vivir con la pena
que pueda sentirse lo mío
si puede mentir siendo un río
de aguas ajenas al mar.
Uno más uno son dos,
y cada uno, tiene su propio valor;
la suma de los mínimos valores
nos da sólo cierta unión;
y si haya quien lo niegue,
también tiene su mínimo valor,
que es quitar a lo que reste
su positiva posición,
cuando afirme que aún sostiene
su negativa afirmación.
Última edición: