Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Liberto
Por salir del rebaño, quise volar,
mas cortaron mis alas mis convicciones;
me aferré al abrigo de Creadores,
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
que menguaron mi fé, mi fé en mí mismo.
Entonces practiqué la virtud más amarga
por no querer mezclarme con el vulgo:
me envolví en soledad por tanto tiempo,
que me fuí más allá de todo bien o mal,
con un deseo profundo, de rechazo total
a la doble moral que me imponía el mundo.
¿Fuí, tantas veces pregunto, acáso original,
o retorné al rebaño por mi instinto gregario?
Ni temo ni me asusto, porque debo pensar,
que por no ser moral fuí un liberto en el mundo...
¡porque a nadie prejuzgo!
Por salir del rebaño, quise volar,
mas cortaron mis alas mis convicciones;
me aferré al abrigo de Creadores,
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
que menguaron mi fé, mi fé en mí mismo.
Entonces practiqué la virtud más amarga
por no querer mezclarme con el vulgo:
me envolví en soledad por tanto tiempo,
que me fuí más allá de todo bien o mal,
con un deseo profundo, de rechazo total
a la doble moral que me imponía el mundo.
¿Fuí, tantas veces pregunto, acáso original,
o retorné al rebaño por mi instinto gregario?
Ni temo ni me asusto, porque debo pensar,
que por no ser moral fuí un liberto en el mundo...
¡porque a nadie prejuzgo!
Última edición: