¿Que haces caminando sola,
a estas horas de la noche?
Si no duerme nadie en el cielo,
incluso la luna se esconde,
dolor que el corazón aprieta,
no lances al cielo reproches,
no vas a recibir respuesta,
aunque consigas unir voces,
la calle queda silenciada,
por el jaleo de los coches,
de tanto ruido estas cansada,
no soluciona nada el llanto,
a no ser que aporte la calma,
que a veces tu robaste a tantos
y dilucida tus palabras,
no quiero oír gritos del crío,
por que mama no lo amamanta,
a pesar de todo ha crecido,
acarreando gran nostalgia,
se que por las noches sientes
miedo al pensar en la muerte,
y que lo olvidas con el día,
quizá no somos diferentes,
pues los problemas nos ahogan,
pero ponemos buena cara,
pese a que no encuentras la hora,
para elegir la compañía
y no caminar nunca sola,
cae el sol tras la montaña fría,
ideas suicidas afloran,
sabes que vida solo hay una,
por ella instintos controlas,
cautelosa frente a la cuna,
esnifas de una amapola,
intentando calmar la hambruna,
vuelta a la calle en camisola,
a recoger frías limosnas,
por mantener a la familia,
transitas las calles a solas,
mientras esperanzas se exilian.
a estas horas de la noche?
Si no duerme nadie en el cielo,
incluso la luna se esconde,
dolor que el corazón aprieta,
no lances al cielo reproches,
no vas a recibir respuesta,
aunque consigas unir voces,
la calle queda silenciada,
por el jaleo de los coches,
de tanto ruido estas cansada,
no soluciona nada el llanto,
a no ser que aporte la calma,
que a veces tu robaste a tantos
y dilucida tus palabras,
no quiero oír gritos del crío,
por que mama no lo amamanta,
a pesar de todo ha crecido,
acarreando gran nostalgia,
se que por las noches sientes
miedo al pensar en la muerte,
y que lo olvidas con el día,
quizá no somos diferentes,
pues los problemas nos ahogan,
pero ponemos buena cara,
pese a que no encuentras la hora,
para elegir la compañía
y no caminar nunca sola,
cae el sol tras la montaña fría,
ideas suicidas afloran,
sabes que vida solo hay una,
por ella instintos controlas,
cautelosa frente a la cuna,
esnifas de una amapola,
intentando calmar la hambruna,
vuelta a la calle en camisola,
a recoger frías limosnas,
por mantener a la familia,
transitas las calles a solas,
mientras esperanzas se exilian.