M. Literaria.
Poeta recién llegado
Y llegó el día donde no das más,
Dónde todo te sale mal y queres abandonar.
No crees más en la fe de que todo llega,
Te cansas de esperar las cosas buenas.
Un día te preparas para salir y te das cuenta que con ser positivo no alcanza,
Que hay personas que no saben valorar el esfuerzo de uno, que no te saben valorar.
Te la jugas, pero te das cuenta que estás solo en la cancha y tiras la toalla.
Uno espera que las cosas salgan siempre como las planea,
Que lo bueno siempre llega y las desiluciones cada vez son menos.
Ahí es donde nos equivocamos todos.
Te imaginas levantandote la mañana siguiente, con toda la confianza que va a ser un dia perfecto pero no es así.
Te mirás al espejo y te odias más que nunca. Más que siempre.
De la mano de la mala racha llegan las desilusiones y te pones a pensar,
¿Vale la pena todo esto?,
¿Vale la pena seguir saliendo y seguir siendo? y sí, lo vale.
Vale la pena salir de casa de manera positiva, tal vez alguien afuera necesita de una caricia; "Buen día" es mi favorita.
Vale la pena hacerle saber a esa persona triste que vos confías en él, aunque vos estés peor.
Vale la pena que intentes eso que crees imposible.
Vale la pena sacar sonrisas.
Vale la pena reír y llorar.
Vale la pena gritar y desahogar, alguien siempre te va a escuchar.
Vale la pena cada segundo que invertis para querer cambiar lo malo del mundo.
Vos vales la pena, con eso basta.
Una persona necesita saber que creen en ella y que mejor empezar por uno mismo.
Cuando crees en tu persona, no hay mal que pueda derrumbar el autoestima.
Tal vez las cosas no salgan siempre bien o como esperabas, pero todo tiene solución.
Las cosas jamás van a salir del todo bien, pero si mejor.
Y eso poquito que se modifica en realidad es un montón, tanto que te da la esperanza suficiente para salir y enfrentar eso que creías imposible o eso que siempre salia mal.
"Creo en mí ", "Confío en mí "... las cosas así empiezan a surgir y volves a creer.
Así, el día anterior que fue tan gris y de mal gusto se vuelve color, vuelve la fe de que todo va a estar mejor.
Nunca va a estar todo bien, pero si mejor. Eso es suficiente para mí y se que para vos también.
Dónde todo te sale mal y queres abandonar.
No crees más en la fe de que todo llega,
Te cansas de esperar las cosas buenas.
Un día te preparas para salir y te das cuenta que con ser positivo no alcanza,
Que hay personas que no saben valorar el esfuerzo de uno, que no te saben valorar.
Te la jugas, pero te das cuenta que estás solo en la cancha y tiras la toalla.
Uno espera que las cosas salgan siempre como las planea,
Que lo bueno siempre llega y las desiluciones cada vez son menos.
Ahí es donde nos equivocamos todos.
Te imaginas levantandote la mañana siguiente, con toda la confianza que va a ser un dia perfecto pero no es así.
Te mirás al espejo y te odias más que nunca. Más que siempre.
De la mano de la mala racha llegan las desilusiones y te pones a pensar,
¿Vale la pena todo esto?,
¿Vale la pena seguir saliendo y seguir siendo? y sí, lo vale.
Vale la pena salir de casa de manera positiva, tal vez alguien afuera necesita de una caricia; "Buen día" es mi favorita.
Vale la pena hacerle saber a esa persona triste que vos confías en él, aunque vos estés peor.
Vale la pena que intentes eso que crees imposible.
Vale la pena sacar sonrisas.
Vale la pena reír y llorar.
Vale la pena gritar y desahogar, alguien siempre te va a escuchar.
Vale la pena cada segundo que invertis para querer cambiar lo malo del mundo.
Vos vales la pena, con eso basta.
Una persona necesita saber que creen en ella y que mejor empezar por uno mismo.
Cuando crees en tu persona, no hay mal que pueda derrumbar el autoestima.
Tal vez las cosas no salgan siempre bien o como esperabas, pero todo tiene solución.
Las cosas jamás van a salir del todo bien, pero si mejor.
Y eso poquito que se modifica en realidad es un montón, tanto que te da la esperanza suficiente para salir y enfrentar eso que creías imposible o eso que siempre salia mal.
"Creo en mí ", "Confío en mí "... las cosas así empiezan a surgir y volves a creer.
Así, el día anterior que fue tan gris y de mal gusto se vuelve color, vuelve la fe de que todo va a estar mejor.
Nunca va a estar todo bien, pero si mejor. Eso es suficiente para mí y se que para vos también.