Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Funesta la ocasión llegó raposa
robándome ladrona el aire puro;
pegándole a mi piel su lado oscuro
la vuelve desafecta y tormentosa.
Funesta vino sordamente odiosa
marcándome la sien con su conjuro;
funesta maniatándome el futuro
con cuerdas de atadura perniciosa.
Me puso a su merced, torcí camino,
y poco de mi vida fue ganancia,
y todo se hizo pasto del destino.
Funesta la ocasión llegó a mi estancia
dejándome la carne en desatino,
mezclándose su hedor con mi fragancia.
robándome ladrona el aire puro;
pegándole a mi piel su lado oscuro
la vuelve desafecta y tormentosa.
Funesta vino sordamente odiosa
marcándome la sien con su conjuro;
funesta maniatándome el futuro
con cuerdas de atadura perniciosa.
Me puso a su merced, torcí camino,
y poco de mi vida fue ganancia,
y todo se hizo pasto del destino.
Funesta la ocasión llegó a mi estancia
dejándome la carne en desatino,
mezclándose su hedor con mi fragancia.