Ha desaparecido
la musa que me asistía
en mis poemas.
Lloro su ausencia,
de mis letras escapa
la magia de sus renglones
cuajados de sentimientos.
Mis letras están hueras,
las busco en los paseos,
entre las frases de otros,
entre los besos.
Escapó de mi cuaderno,
se derramo como el agua,
y con mis lagrimas las llamo.
la musa que me asistía
en mis poemas.
Lloro su ausencia,
de mis letras escapa
la magia de sus renglones
cuajados de sentimientos.
Mis letras están hueras,
las busco en los paseos,
entre las frases de otros,
entre los besos.
Escapó de mi cuaderno,
se derramo como el agua,
y con mis lagrimas las llamo.