NiñoNube
Poeta asiduo al portal
La tarde se ha quedado con una luz tenue.
El cielo gris plata se deshace en pequeñas gotas de lluvia.
Se han escondido hasta los pájaros, han dejado de cantar.
Tan sólo se escucha el tintineo de las gotas en mi ventana.
Fuera llueve y yo, en este sur sin ti, voy quemando las horas.
Podría dibujar corazones, con la niebla de mi aliento en el cristal.
Podría escribir “te amo” con grandes letras de imprenta.
Podría hasta escribirte un poema, que te hable de los dos.
Se me puso el corazón de otoño, en esta primavera recluida.
Se le antojó a mi cuerpo, un encuentro con tu cuerpo.
Un instante de miradas con palabras esculpidas.
En silencio, sin romper la suave melodía del llanto celestial.
Te besaría, sé que te besaría.
Probaría el sabor de tu sonrisa, esa que ahora me dedicas.
Buscaría con mis manos a tu piel, sospecho que se quieren conocer.
Haría de mis brazos y mi pecho tu cobijo, quédate en ellos a anidar.
La tarde se convierte en noche y no te dejo de pensar.
Fuera llueve y lanzo al viento éstas letras que te buscan.
Para decirte que te espero, dibujando corazones y escribiendo poesías.
Con los suspiros que por ti se escapan, empañando el cristal de mi ventana...
El cielo gris plata se deshace en pequeñas gotas de lluvia.
Se han escondido hasta los pájaros, han dejado de cantar.
Tan sólo se escucha el tintineo de las gotas en mi ventana.
Fuera llueve y yo, en este sur sin ti, voy quemando las horas.
Podría dibujar corazones, con la niebla de mi aliento en el cristal.
Podría escribir “te amo” con grandes letras de imprenta.
Podría hasta escribirte un poema, que te hable de los dos.
Se me puso el corazón de otoño, en esta primavera recluida.
Se le antojó a mi cuerpo, un encuentro con tu cuerpo.
Un instante de miradas con palabras esculpidas.
En silencio, sin romper la suave melodía del llanto celestial.
Te besaría, sé que te besaría.
Probaría el sabor de tu sonrisa, esa que ahora me dedicas.
Buscaría con mis manos a tu piel, sospecho que se quieren conocer.
Haría de mis brazos y mi pecho tu cobijo, quédate en ellos a anidar.
La tarde se convierte en noche y no te dejo de pensar.
Fuera llueve y lanzo al viento éstas letras que te buscan.
Para decirte que te espero, dibujando corazones y escribiendo poesías.
Con los suspiros que por ti se escapan, empañando el cristal de mi ventana...