Esrry López Valenzuela
Don't try
Ya no sufro por amor, no lo busco, mucho menos lo exijo. no tengo ilusión de ello, pero siempre a la espera.
La promesa no vive en mi, la deje ir. Se siente bien soltar.
Suena ilógico, absurdo, pero así es y no está del todo mal.
Me siento tranquilo, más no en equilibrio, siempre he optado por los excesos, los desbalances o la total calma, en este caso he elegido la calma y no se lo que durará, pero ahora lo quiero.
Dejé esos males que provoca el amor, emociones que solo frustran, angustian, enferman, si no salen como se quiere.
Ahora hago lo necesario y si va a llegar, llegará y no es algo de dejarlo a la suerte.
Es hacer lo mejor que se pueda, con el alma, espíritu, dar todo como si no hubiera mañana, con pasión, furia, sed y madurez debida, de saber que, es momentáneo, fugaz e intermitente.
Sabiendo que no hay un fin superior, que lo más claro es lo que siento, percibo, vivo y muero.
Así se va más tranquilo con la certeza que no habrá tanto dolor.
Al final se trata de evitar el sufrimiento lo más que se pueda, cada quien a su manera.
La felicidad es tan relativa, extraña, diversa, que no hay una verdad de felicidad sino verdades, y que tal vez no haya una felicidad en absoluto, que absurdo.
La promesa no vive en mi, la deje ir. Se siente bien soltar.
Suena ilógico, absurdo, pero así es y no está del todo mal.
Me siento tranquilo, más no en equilibrio, siempre he optado por los excesos, los desbalances o la total calma, en este caso he elegido la calma y no se lo que durará, pero ahora lo quiero.
Dejé esos males que provoca el amor, emociones que solo frustran, angustian, enferman, si no salen como se quiere.
Ahora hago lo necesario y si va a llegar, llegará y no es algo de dejarlo a la suerte.
Es hacer lo mejor que se pueda, con el alma, espíritu, dar todo como si no hubiera mañana, con pasión, furia, sed y madurez debida, de saber que, es momentáneo, fugaz e intermitente.
Sabiendo que no hay un fin superior, que lo más claro es lo que siento, percibo, vivo y muero.
Así se va más tranquilo con la certeza que no habrá tanto dolor.
Al final se trata de evitar el sufrimiento lo más que se pueda, cada quien a su manera.
La felicidad es tan relativa, extraña, diversa, que no hay una verdad de felicidad sino verdades, y que tal vez no haya una felicidad en absoluto, que absurdo.