Tal vez no tengamos
los abrazos que queríamos
ni las miradas soñadas
tampoco podré adueñarme
de tus sonrisas
ni de tus sueños
nada de ti hoy me pertenece.
Pero lo queda en mi
es imborrable
en mis recuerdos
quedaron anclados
para vivirlos una y otra vez
en mi pequeño mundo
en donde vives aún.
Hoy no queda más
que aceptar los designios
no se puede pedir
lo que nunca tuviste
solo recordare su sonrisa
y su magia que envolvió
mi corazón aún en llamas.
los abrazos que queríamos
ni las miradas soñadas
tampoco podré adueñarme
de tus sonrisas
ni de tus sueños
nada de ti hoy me pertenece.
Pero lo queda en mi
es imborrable
en mis recuerdos
quedaron anclados
para vivirlos una y otra vez
en mi pequeño mundo
en donde vives aún.
Hoy no queda más
que aceptar los designios
no se puede pedir
lo que nunca tuviste
solo recordare su sonrisa
y su magia que envolvió
mi corazón aún en llamas.