MARIO CUADROS
Intento de poeta
Frío violento, a veces.
A veces, un mal sueño.
Otras, desgano, indiferencia.
Generalmente gritos soeces,
mientras regalo al viento
abiertamente mi paciencia.
Tristeza hirviendo, a veces.
A veces, un melancólico despertar.
Otras, todo un día de mierda.
Generalmente gritos soeces,
al silencio de mi soledad
que no me dejan cerrar la puerta.
Después de ti,
en un miedo de celos,
llega mi peor estado.
El de la reflexión.
Después de ti,
como costras caen del cielo
las nubes a mi rincón.
¿Acaso no tengo perdón?.
Antes de ti,
lo tenía,
tenía todo el perdón del mundo.
Pero no había nada que perdonar,
realmente nada.
A veces, un mal sueño.
Otras, desgano, indiferencia.
Generalmente gritos soeces,
mientras regalo al viento
abiertamente mi paciencia.
Tristeza hirviendo, a veces.
A veces, un melancólico despertar.
Otras, todo un día de mierda.
Generalmente gritos soeces,
al silencio de mi soledad
que no me dejan cerrar la puerta.
Después de ti,
en un miedo de celos,
llega mi peor estado.
El de la reflexión.
Después de ti,
como costras caen del cielo
las nubes a mi rincón.
¿Acaso no tengo perdón?.
Antes de ti,
lo tenía,
tenía todo el perdón del mundo.
Pero no había nada que perdonar,
realmente nada.