Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Lo siento princesa,
no me queda mucho tiempo.
No me lo permiten mis palabras,
No me lo permite este silencio.
El baile de los versos se ha parado.
El vuelo del Azor se ha detenido.
Ya no queda más romero en las colinas y mi piel está ya vieja y desgastada.
¿Que decirte pueden estos labios?
Siento la sangre que me da vida y me abrasa, como cristales, como seda entumecida.
Siento el carmín del ocaso en mis retinas, pero mis ojos hace tiempo se rindieron.
Ya no me queda más amor ni más aliento.
No se quién soy ni a que Dios le pertenezco.
Tan solo tengo el recuerdo de tu sombra, que me da vida y me mata lentamente.
no me queda mucho tiempo.
No me lo permiten mis palabras,
No me lo permite este silencio.
El baile de los versos se ha parado.
El vuelo del Azor se ha detenido.
Ya no queda más romero en las colinas y mi piel está ya vieja y desgastada.
¿Que decirte pueden estos labios?
Siento la sangre que me da vida y me abrasa, como cristales, como seda entumecida.
Siento el carmín del ocaso en mis retinas, pero mis ojos hace tiempo se rindieron.
Ya no me queda más amor ni más aliento.
No se quién soy ni a que Dios le pertenezco.
Tan solo tengo el recuerdo de tu sombra, que me da vida y me mata lentamente.
Última edición: