jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
al tercer día resucitó
y afuera del sepulcro ya lo esperaban
3 corpulentos sujetos vestidos de blanco
que al verlo venir se le echaron encima
y lo inmovilizaron colocándole una camisa de fuerza
tras lo cual lo llevaron en andas
hacia el interior de un platillo volador aparcado allí cerca
que instantes más tarde ascendió vertiginosamente
y desapareció a la velocidad de la luz rumbo a la estratósfera;
hace algunos siglos, el filósofo francés pascal
dijo que al contemplar el cielo estrellado sobre su cabeza
le parecía percibir la hermosa música de las esferas celestes,
que me perdone pascal, pero yo lo único que oigo
es la terrible cacofonía que brota desde los profundos confines
de este universo de locos