Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
llueve...
la ciudad gris dormida
cubierta de niebla y frío...
el silencio acompaña
los latidos de un corazón en espera...
lágrimas...
triste soledad de toda la vida...
un gato callejero cruza la autopista...
el viento arrastra por ahí
un papel extraviado...
pasa el tiempo y el sueño no viene -
aunque duelen los ojos
y la mente se cansa...
todas las luces prendidas
pues, oscuridad acecha de madrugada
y vienen los muertos a molestar...
y la noche nunca termina...
debajo del puente un mendigo camina -
mirada ausente y manos vacías
en el fondo - paisaje de piedra y ladrillo
por donde su sombra, igualmente solitaria, se desliza...
un rayo azul
sobre el horizonte...
el sol se levanta en lenta agonía
sangrando en luz...
entre las tumbas de un viejo cementerio
los ratones hacen fiesta...
pájaros despiertan y se oye su clamor
en coros disharmónicos a la alborada...
me tomo
una copa del vino
antes del amanecer...
pensando en que algún día
cuando yo ya no esté
cantará un cuervo como ahora -
y será en el mismo lugar, a la misma hora
que una voz más
callará para siempre...
[23/05/2016]
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