Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche es un preámbulo de tristeza,
un vía crucis con efímeras gotas de rocío,
una semilla enferma sin ápice de belleza
que no tuvo suelo para combatir el frío.
Mis huesos como un saco de nostalgias
cayendo en medio del precipicio sin un amor,
es estúpida la forma en que me miras
cuando los dos sabemos que no llevamos pasión.
Ni risas, ni tormentas de esas que llevan a Dios,
ni flores, ni recuerdos de glorias o epopeyas,
ayer, recuerdo que todavía estabas bella
ante mis ojos, corazón.
Llevas los deseos perdidos en alguien que no soy yo,
tus labios me besan y ya no noto tu respiro,
ese beso lo siento robado y caído, igual que yo,
porque no soy quien causa tu suspiro.
Somos los crueles, los sucios, los tristes marginados,
los ídolos de piedra que murieron en el camino,
parece que es poco, pero mucho hemos andado
y hoy por piedad, te olvido y te lo digo.
Somos los muertos, los poetas que se rinden,
los amantes que ya no aman estar juntos,
los crueles, los sucios, los que nada se piden,
y hoy por piedad, olvídame, con gusto.
un vía crucis con efímeras gotas de rocío,
una semilla enferma sin ápice de belleza
que no tuvo suelo para combatir el frío.
Mis huesos como un saco de nostalgias
cayendo en medio del precipicio sin un amor,
es estúpida la forma en que me miras
cuando los dos sabemos que no llevamos pasión.
Ni risas, ni tormentas de esas que llevan a Dios,
ni flores, ni recuerdos de glorias o epopeyas,
ayer, recuerdo que todavía estabas bella
ante mis ojos, corazón.
Llevas los deseos perdidos en alguien que no soy yo,
tus labios me besan y ya no noto tu respiro,
ese beso lo siento robado y caído, igual que yo,
porque no soy quien causa tu suspiro.
Somos los crueles, los sucios, los tristes marginados,
los ídolos de piedra que murieron en el camino,
parece que es poco, pero mucho hemos andado
y hoy por piedad, te olvido y te lo digo.
Somos los muertos, los poetas que se rinden,
los amantes que ya no aman estar juntos,
los crueles, los sucios, los que nada se piden,
y hoy por piedad, olvídame, con gusto.