Fueron precisamente esas noches de oro, donde las sabanas de tu piel mudaron aquí, donde el ayer se quedó pensando hoy en ti.
Fueron esas noches, donde el recuerdo no se sonrojó, donde el abecedario se desnudó y deletreó cada letra a tu belleza.
Oh! Joven emoción!
Tú, que con ansioso concento y fértil dicacidad
cantaste en mi oído.
Tú, que al ebúrneo tiempo hiciste amarse.
Esa noche fue un encuentro empíreo, donde la eternidad me sonrió, y la dulzura se gestó.
Hoy te recuerdo, emboriado y con detalle.
Hoy, los petalos de tu labios sangran.
A tu recuerdo, los dias son niños y las noches son estrellas donde los escucho jugar cada mañana.
Jesús Aldaco
Agosto 2020
Fueron esas noches, donde el recuerdo no se sonrojó, donde el abecedario se desnudó y deletreó cada letra a tu belleza.
Oh! Joven emoción!
Tú, que con ansioso concento y fértil dicacidad
cantaste en mi oído.
Tú, que al ebúrneo tiempo hiciste amarse.
Esa noche fue un encuentro empíreo, donde la eternidad me sonrió, y la dulzura se gestó.
Hoy te recuerdo, emboriado y con detalle.
Hoy, los petalos de tu labios sangran.
A tu recuerdo, los dias son niños y las noches son estrellas donde los escucho jugar cada mañana.
Jesús Aldaco
Agosto 2020
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