jesus perez romero
Poeta recién llegado
eyaculados
a conciencia
sobre esta selva,
poblada de esquizofrenia
y prostitución,
acarician impunemente
la prostituida vagina
del odio.
Engendran oscuras raices
que bajan,
desde el más alto peldaño
del miedo,
al más oscuro vientre
de la noche.
Caminan con los ojos
envueltos en sombras
y mientras caminan,
siembran en fertiles
tierras, las semillas
del rencor.
No tienen prisa
ni trajes para ocultar
el color de sus ojos,
pero son puntuales
a las citas del tiempo.