Cris Cam
Poeta adicto al portal
Al costado de las rutas lloran los perros.
Persiguen a los autos en busca de territorios.
Mastican los huesos de los muertos,
debajo de los puentes.
La lluvia los sorprende en cualquier soledad.
Pero tienen la fuerza de las cópulas,
que les entregan las perras,
que se entregan complacientes,
sin hacer preguntas.
Los perros no se hacen preguntas,
no les preocupa el hambre de mañana,
no saben de la ignominia de las guerras,
no se preocupan de las ausencias de pedigrí.
Los perros de las rutas claman vidas,
y defienden al sol.
Hasta el último atardecer,
en que son destrozados
por las ruedas de los hombres.
Persiguen a los autos en busca de territorios.
Mastican los huesos de los muertos,
debajo de los puentes.
La lluvia los sorprende en cualquier soledad.
Pero tienen la fuerza de las cópulas,
que les entregan las perras,
que se entregan complacientes,
sin hacer preguntas.
Los perros no se hacen preguntas,
no les preocupa el hambre de mañana,
no saben de la ignominia de las guerras,
no se preocupan de las ausencias de pedigrí.
Los perros de las rutas claman vidas,
y defienden al sol.
Hasta el último atardecer,
en que son destrozados
por las ruedas de los hombres.