Los pies en lo alto,
una estrella brillando,
tus piernas son un árbol,
los ojos van bajando,
no hacen falta adornos,
mis deseos llenan cada hueco
de las ramas, y sigo
hasta encontrar el regalo
en la base, en medio
de dos melocotones
redonditos, parecen
tiernos y a la vez duritos,
no he visto nada parecido,
están justo para coger,
el árbol se está abriendo,
voy derecho al encuentro.
una estrella brillando,
tus piernas son un árbol,
los ojos van bajando,
no hacen falta adornos,
mis deseos llenan cada hueco
de las ramas, y sigo
hasta encontrar el regalo
en la base, en medio
de dos melocotones
redonditos, parecen
tiernos y a la vez duritos,
no he visto nada parecido,
están justo para coger,
el árbol se está abriendo,
voy derecho al encuentro.