Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los Reproches
Nunca me hables del amor,
sino tienes nada importante
que decirme,
pues yo no puedo prestarle
mis oídos a un sordo,
cuando es el mismo sordo
quien no escucha
ni siquiera su propia voz,
en la cueva perdida
de las innumerables voces
que cantan sin saber al amor,
con los sabores amargos
de los tristes y dolorosos...
reproches.
Autor: Ángel San Isidro
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