Se asoma la luz
a la entrada del camino,
se rompe
dejando el suelo invadido de contrastes.
La tranquilidad alcanza al día entero.
Una tarde roja en el horizonte
con nubes rosas y blancas
que abraza a una noche luminosa
con la luna grande y clara,
observando las sombras,
recortándolas en la negrura de la esperanza,
en el sueño de la madrugada.
Las lagrimas tristes
cerraran los abandonos
haciendo como la lluvia,
haciendo brotar en mi vientre todo,
como volcán liquido,
anegando la piel de caricias,
de palabras fructíferas.
Asomo muda la paz
a mi corazón,
esa paz que te permite alejarte
de lo que te lastima,
que te envuelve de otra percepción.
Es la luz suave
que da la vuelta al día.
a la entrada del camino,
se rompe
dejando el suelo invadido de contrastes.
La tranquilidad alcanza al día entero.
Una tarde roja en el horizonte
con nubes rosas y blancas
que abraza a una noche luminosa
con la luna grande y clara,
observando las sombras,
recortándolas en la negrura de la esperanza,
en el sueño de la madrugada.
Las lagrimas tristes
cerraran los abandonos
haciendo como la lluvia,
haciendo brotar en mi vientre todo,
como volcán liquido,
anegando la piel de caricias,
de palabras fructíferas.
Asomo muda la paz
a mi corazón,
esa paz que te permite alejarte
de lo que te lastima,
que te envuelve de otra percepción.
Es la luz suave
que da la vuelta al día.