LosDíasQuePasan
Poeta recién llegado
Existe algo que canta esa brisa del silencio
que tan pronto se te olvida como tan pronto es un recuerdo,
aquella brisa que me pregunta si tengo los ojos abiertos
recordando aquellos sueños que osé soñar despierto.
Las velas que navegan la esperanza, son sopladas por los vientos
y yo recordándote me hallo en las orillas de aquel puerto
en el que tú, alegría, te me fuiste como un barco allá a lo lejos
y allí donde se pone el Sol, allá es donde se perdió mi pecho.
Ayer fuí un velero, cruzando estrechos a toda popa
y las sirenas me cantaban, y hallaba el oro en cada copa.
Hoy no hay oro ni esperanza, ni los restos de una tropa,
estoy perdido en altamar, donde el viento ya no sopla.
Pues yo tenía de esos sueños que cubrían todo el mar,
pero que ahora se han disuelto con el agua y con la sal
y en la espuma soy un resto de cruel marina tempestad:
un hombre mojado en la arena hecho lágrimas de sal.
JC
que tan pronto se te olvida como tan pronto es un recuerdo,
aquella brisa que me pregunta si tengo los ojos abiertos
recordando aquellos sueños que osé soñar despierto.
Las velas que navegan la esperanza, son sopladas por los vientos
y yo recordándote me hallo en las orillas de aquel puerto
en el que tú, alegría, te me fuiste como un barco allá a lo lejos
y allí donde se pone el Sol, allá es donde se perdió mi pecho.
Ayer fuí un velero, cruzando estrechos a toda popa
y las sirenas me cantaban, y hallaba el oro en cada copa.
Hoy no hay oro ni esperanza, ni los restos de una tropa,
estoy perdido en altamar, donde el viento ya no sopla.
Pues yo tenía de esos sueños que cubrían todo el mar,
pero que ahora se han disuelto con el agua y con la sal
y en la espuma soy un resto de cruel marina tempestad:
un hombre mojado en la arena hecho lágrimas de sal.
JC