Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
De sueños se preñó la madrugada
velando por la sien de aquel durmiente.
Sus brazos lo mecían suavemente
al ritmo de una nana atemperada.
Remanso solicita a su almohada
queriendo fenecer plácidamente
perdido donde a oscuras -de repente-
encuentra senda libre a su escapada.
Alado deja atrás dolor y prisa.
lo roto de su voz, su vientre herido,
la mueca que no alcanza a ser sonrisa…
el miedo de enfrentarse convencido
al otro que se aferra a su camisa
por verle de lo bueno desvestido.
Los sueños son las alas de la brisa.
velando por la sien de aquel durmiente.
Sus brazos lo mecían suavemente
al ritmo de una nana atemperada.
Remanso solicita a su almohada
queriendo fenecer plácidamente
perdido donde a oscuras -de repente-
encuentra senda libre a su escapada.
Alado deja atrás dolor y prisa.
lo roto de su voz, su vientre herido,
la mueca que no alcanza a ser sonrisa…
el miedo de enfrentarse convencido
al otro que se aferra a su camisa
por verle de lo bueno desvestido.
Los sueños son las alas de la brisa.