negrojf
Poeta recién llegado
Padre,
Cuéntame sobre los siete días
Sobre la tierra, el cielo, las flores,
Sobre los pájaros y las bestias
Cuéntame sobre nosotros,
Padre
Cuéntame sobre la manzana
Que desvaneció a la dama de nieve
La rueca de plata que hizo de la bella, durmiente
De Cyrano
De su penacho que atravesó la noche
De su mosquete de papel y tinta
De sus pies celestes que lo llevaron hasta la luna
Cuéntame sobre Dante entre los círculos y azufre
De los centauros sobre la tierra baldía
De Nemrod bramado sobre la alta torre
Cuéntame el ascenso,
Beatriz,
El amor puro,
El silencio
Cuéntame sobre el bardo que cantó a Romeo y su amada
La daga escarlata,
Su amor después de la muerte,
Cuéntame sobre las sirenas que silenciaron el coral
Que ahogaron de amor a los marinos
Sobre el mástil prudente de Ulises
Cuéntame de Homero con los ojos de Tiresias
De Aquiles, el guerrero
De la cristalina belleza de Helena
De Diomedes y la tarde roja
Cuéntame de Goethe
La endemoniada noche de Walpurgis
Del que dijo en serio:
Si no baila conmigo, me muero
Padre,
Dame a conocer el sabor del damasco
El tiempo del dátil, la voz del desierto
Del judío desconocido que imaginó al corcel entrando al arca
Y no entró
Su cuerno en la frente rozaba el cielo
Derribando nubes
Rayando el día
Cuéntame de Shrezade
Noche morena, hechicera
Cuéntame de las Mil y Un lunas
Las joyas, Simbad, Aladino
Cúbreme de hielo y nieve
Y háblame de los vikingos,
Del Valhalla
De los guerreros bebiendo cerveza
Con sabor a roble antiguo,
De las runas en la roca dura
De Thor y su martillo, del enano que excava,
Del fin de los dioses
De los lobos blancos
Devorando la carroza plateada de la luna
Vamos, padre, donde el sol nace
Donde las hojas del árbol se hacen rosas
Y cuéntame del Japón de suave viento
Del haiku
Que destruye el espacio y el tiempo
Que atrapa la hoja que cae, la abeja que zumba
Cuéntame de la España
Del loco Quijote y el molino,
Clavileño cabalgando recio sobre las estrellas
De Góngora, el cíclope y el bostezo de la tierra
De Federico, el gitano y la luna
Cuéntame de los altos faros de París
Cuéntame, padre de las luces azules
De Baudelaire
Que levó anclas
y se abrió a la mar de asfalto
De Verlaine y su luz tenue
Sobre las fiestas de máscaras tristes
Mallarme
Y los dados
y la nada
Padre,
Cuéntame sobre los siete días
Sobre la tierra, el cielo, las flores,
Sobre los pájaros y las bestias
Cuéntame sobre nosotros,
Padre.
Cuéntame sobre los siete días
Sobre la tierra, el cielo, las flores,
Sobre los pájaros y las bestias
Cuéntame sobre nosotros,
Padre
Cuéntame sobre la manzana
Que desvaneció a la dama de nieve
La rueca de plata que hizo de la bella, durmiente
De Cyrano
De su penacho que atravesó la noche
De su mosquete de papel y tinta
De sus pies celestes que lo llevaron hasta la luna
Cuéntame sobre Dante entre los círculos y azufre
De los centauros sobre la tierra baldía
De Nemrod bramado sobre la alta torre
Cuéntame el ascenso,
Beatriz,
El amor puro,
El silencio
Cuéntame sobre el bardo que cantó a Romeo y su amada
La daga escarlata,
Su amor después de la muerte,
Cuéntame sobre las sirenas que silenciaron el coral
Que ahogaron de amor a los marinos
Sobre el mástil prudente de Ulises
Cuéntame de Homero con los ojos de Tiresias
De Aquiles, el guerrero
De la cristalina belleza de Helena
De Diomedes y la tarde roja
Cuéntame de Goethe
La endemoniada noche de Walpurgis
Del que dijo en serio:
Si no baila conmigo, me muero
Padre,
Dame a conocer el sabor del damasco
El tiempo del dátil, la voz del desierto
Del judío desconocido que imaginó al corcel entrando al arca
Y no entró
Su cuerno en la frente rozaba el cielo
Derribando nubes
Rayando el día
Cuéntame de Shrezade
Noche morena, hechicera
Cuéntame de las Mil y Un lunas
Las joyas, Simbad, Aladino
Cúbreme de hielo y nieve
Y háblame de los vikingos,
Del Valhalla
De los guerreros bebiendo cerveza
Con sabor a roble antiguo,
De las runas en la roca dura
De Thor y su martillo, del enano que excava,
Del fin de los dioses
De los lobos blancos
Devorando la carroza plateada de la luna
Vamos, padre, donde el sol nace
Donde las hojas del árbol se hacen rosas
Y cuéntame del Japón de suave viento
Del haiku
Que destruye el espacio y el tiempo
Que atrapa la hoja que cae, la abeja que zumba
Cuéntame de la España
Del loco Quijote y el molino,
Clavileño cabalgando recio sobre las estrellas
De Góngora, el cíclope y el bostezo de la tierra
De Federico, el gitano y la luna
Cuéntame de los altos faros de París
Cuéntame, padre de las luces azules
De Baudelaire
Que levó anclas
y se abrió a la mar de asfalto
De Verlaine y su luz tenue
Sobre las fiestas de máscaras tristes
Mallarme
Y los dados
y la nada
Padre,
Cuéntame sobre los siete días
Sobre la tierra, el cielo, las flores,
Sobre los pájaros y las bestias
Cuéntame sobre nosotros,
Padre.
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