Los Viejos

Edouard

Poeta adicto al portal
Remolinos de azufre sacuden los petrificados cuerpos de aquellos viejos que sólo saben lamentarse por las horas dichosas de su fresca juventud. Sin miramientos, la cruel naturaleza los engulle bajo sus pies, para que sean pasto de las llamas que demonios de tizne negro como el carbón atizan con sus pies fermentados en la uva sacrílega del dios severo del vino. Y mientras chillan de horror y espanto, sus carnes arrugadas se inflaman hasta explotar el pellejo y no dejar en las cavidades más que un líquido gelatinoso de vil pus. Entonces, una voz ominosa pare la criatura malévola del Anticristo. Dispuesto éste a sorber con la lengua la carroña que tales seres octogenarios, ahora hechos añicos, dejaron en la cueva subterránea de la defunción. Donde ecos fantasmales se pierden por los vericuetos de las galerías prohibidas y obscuras de una noche sin fin.
 
homo-adictus, pobres viejos. Ellos que querían recordar su juventud acabaron cayendo en el submundo de las tinieblas. Donde había un fuego de tales proporciones y atizado por unos ángeles del infierno que acabaron estallando en pedazos. Hasta el mismo Anticristo se complacía en sorber los restos de tales octogenarios con la lengua, dentro de las grutas que ocultaba en su seno la despiadada naturaleza. Atentamente Edouard.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba