Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Alucinaciones, espejismos,
burbujas destinadas a romperse,
conteniendo un sueño, una sonrisa,
de todos colores, diferentes formas
brillan sin igual, por un momento efímero.
Los ojos se iluminan, el líbido enloquece,
caballos galopan, descarriados,
libres de la lógica opresora,
destruyen a su paso, aplastan... son libres,
el corazón se vuelve alma,
danza en el patio jugando con las aves,
mirando los árboles, disfrutando el sol,
viaja al pasado y vuelve al presente
temiendo lo que ya pasó, el círculo inevitable de la vida,
un juego carente de sentido, de final.
Una partida de ajedrez que nunca acaba,
caballos descarriados, reyes locos,
reinas enamoradas y peones soñadores,
cada cual en su casilla, cada cual ilusionado...
vislumbrando los destellos de luz que se elevan,
el pantano brilla bañado en luciérnagas,
partirán al alba y con ellas los sueños,
hermosos recuerdos que duran un segundo,
que fueron nada, que fueron todo,
que dejan un vacío donde hubo felicidad.
- Pablo Martínez Alonso -
burbujas destinadas a romperse,
conteniendo un sueño, una sonrisa,
de todos colores, diferentes formas
brillan sin igual, por un momento efímero.
Los ojos se iluminan, el líbido enloquece,
caballos galopan, descarriados,
libres de la lógica opresora,
destruyen a su paso, aplastan... son libres,
el corazón se vuelve alma,
danza en el patio jugando con las aves,
mirando los árboles, disfrutando el sol,
viaja al pasado y vuelve al presente
temiendo lo que ya pasó, el círculo inevitable de la vida,
un juego carente de sentido, de final.
Una partida de ajedrez que nunca acaba,
caballos descarriados, reyes locos,
reinas enamoradas y peones soñadores,
cada cual en su casilla, cada cual ilusionado...
vislumbrando los destellos de luz que se elevan,
el pantano brilla bañado en luciérnagas,
partirán al alba y con ellas los sueños,
hermosos recuerdos que duran un segundo,
que fueron nada, que fueron todo,
que dejan un vacío donde hubo felicidad.
- Pablo Martínez Alonso -