millancello
Poeta recién llegado
Ave de malos augurios
sobrevuela mi cabeza,
alas de dragón agitan fuerte,
la muerte se acerca.
La valentía no es don,
decían los cobardes,
pues no tenerla es fácil
y tenerla es salvaje.
No quiero vivir escondido
en la madriguera del terror,
prefiero luchar
a espada y martillo,
y morir aunque sea con honor.
Duendes del bosque
me acogieron,
querían ayudar
a este pobre abuelo,
cansadas ya sus manos
para las armas,
pero intacto el espíritu
de las tácticas.
Luché sin tregua
contra mis miedos
hasta conseguir por fin
la sonrisa del cielo.
sobrevuela mi cabeza,
alas de dragón agitan fuerte,
la muerte se acerca.
La valentía no es don,
decían los cobardes,
pues no tenerla es fácil
y tenerla es salvaje.
No quiero vivir escondido
en la madriguera del terror,
prefiero luchar
a espada y martillo,
y morir aunque sea con honor.
Duendes del bosque
me acogieron,
querían ayudar
a este pobre abuelo,
cansadas ya sus manos
para las armas,
pero intacto el espíritu
de las tácticas.
Luché sin tregua
contra mis miedos
hasta conseguir por fin
la sonrisa del cielo.