silveriddragon
Poeta adicto al portal
I
Son las 10 de la noche de un viernes en una ciudad entre tantas de un país con grandes riquezas. Si te asomas a una de las avenidas puede ver casi cada tres o cuatro cuadras alguna columna en mármol o una puerta entera hecha con este material.
Las columnas, llenas de detalles tales como frisos, no parecen sencillas en ningún momento. Para un admirador de arte son una pieza preciosa. Hay desde figuras de hojas, ramas, frutas, hasta personajes tallados. Su belleza hace voltear a los turistas y sacar la foto obligatoria.
En una de las calles hay por lo menos tres escuelas, una junto a la otra. Tres o cuatro jóvenes están platicando en la calle mientras carros lujosos los esperan para llevarlos a casa.
Enfrente de la escuela de artes hay un teatro. No es cualquier teatro. Su forma redonda le hace destacar. Sus paredes de piedra igualmente tienen detalles con símbolos representativos de la riqueza.
Águilas, leones, dragones junto a ramas y hojas dispuestas en diseños elegantes. La parte alta del edificio está cubierto de metal, tiene barandales dorados y la cubierta un poco más opaca pero igual de lujosa. La punta está adornada con la imagen de un caballo de bronce viendo hacia el norte.
Esta noche no hay una función programada para representar alguna de las acostumbradas óperas u obras de teatro clásico. Tampoco hay examen para los grupos de la carrera de arte dramático. Aún así hay gente llegando.
Todos vienen vestidos de etiqueta rigurosa. Las mujeres con trajes de noche y maquillaje discreto traen en la mano izquierda un bolso demasiado pequeño pero muy elegante. Los hombres traen a la vista una hoja de color azul.
En la entrada van entregando el documento de color azul. Las personas encargadas de recibirlos les indican que por favor esperen en la sala contigua al restaurante.
En el restaurante la gente pide una bebida mientras platican de sus temas favoritos. Política, economía, comercio internacional, negocios, etc. Las cifras mencionadas exceden siempre los diez ceros.
Algunos preguntan acerca de la misteriosa invitación que recibieron. En ella se explicaba que estaban invitados a jugar un juego donde la única regla era no revelar la mecánica para poder continuarlo en posteriores eventos. Muchos hubieran tomado a broma la invitación si no fuera por que el evento era patrocinado por uno de los reconocidos hombres de negocios de aquel país.
¿De qué se trataba? ¿Porqué tanto misterio?
II
Antes de las 11 de la noche las puertas se cerraron con previo aviso por parte del personal del teatro. Les pidieron a los asistentes pasar al área del foro. Pero no a los asientos. Si no directamente al escenario.
Ahí estaba un personaje bien vestido con guantes negros de piel muy elegantes. En el centro del escenario había una mesa bastante amplia con un mantel en color beige. Sobre el mantel un especie de tablero con múltiples casillas, con el inicio y la meta marcadas con una especie de dibujo gótico. Una letra.
Atrás de la mesa unos pedestales sostenían unas pantallas. Mostraban diferentes lugares de la ciudad. Una estación de bomberos, una panadería, un parque, la salida de un estacionamiento, un cine, un banco, etc.
Alguien comenzó a bromear diciendo que iban a jugar el juego de la oca. O alguno de esos juegos para niños.
Cuando todos los asistentes se distribuyeron alrededor de la mesa el anfitrión comenzó a hablar.
- Damas y caballeros. Muchas gracias por asistir esta noche a este evento. Casi todos los que hemos invitado han aceptado. Eso me da mucho gusto, en verdad. - Su sonrisa es amable. -
Todos nosotros somos gente que tenemos algo en común. Aunque quizás no lo hemos hecho público.
Por favor Leonor - el anfitrión le pidió a una asistente traer una bandeja con múltiples dados y fichas
Continuó hablando
- Esta noche queremos dar a conocer un juego que podría o no interesarles. - hace una pausa - Antes permítanme presentarme. Soy el que estará acompañándolos en el desarrollo de este juego. Pueden llamarme Sifaciem. - toma una rosa y la ofrece a Leonor - El juego es muy sencillo.
Verán. Hay un tablero enfrente de ustedes. Todos hemos jugado una versión de este juego alguna vez. Iniciamos de este lado con una ficha que nos representa. Tiramos el dado. Vamos avanzando. Quien llegue a la meta gana.
Ahora se preguntarán. ¿Qué se gana? - abre los brazos ampliamente y muestra las palmas - Inmunidad.. inmunidad de por vida. No serán juzgados por ningún delito cometido en el pasado, no más impuestos les serán cobrados, no más nada.....que los castigue por parte del gobierno, además de completa colaboración de parte de nuestro patrocinador para sus negocios.
Solo hay una condición, una vez que comiencen el juego deben terminarlo. No hay vuelta atrás.
Debo advertirles algo. En cada casilla, ustedes dispararán una acción en la vida real. Y por eso están detrás de nosotros estos monitores. Es para que podamos atestiguar este acto. Puede ser .... digamos el ayudar a un turista a llegar a su hotel sin costo o.... algo más obscuro... como cambiar una luz del semáforo.
¿Quién desea jugar este juego?
III
Para los asistentes el juego era tentador por múltiples razones. Todos poseían dinero, un estatus que proteger, una vida acostumbrada al lujo. El anfitrión había mencionado algo muy cierto. Todos tenían algo en común. Eran investigados muy de cerca por la policía acerca de sobornos, robo industrial, negocios fraudulentos y hasta solapar crímenes cometidos por sus familiares.
Estaban tentados a obtener el premio. Unos decidieron no hacerlo. Ni siquiera lo contemplaron pensando en que hay mejores formas y más sencillas. Así se lo comunicaron a los asistentes. Fueron llevados a la salida recordándoles que mantuvieran en secreto el juego y su dinámica.
Las personas restantes comenzaron a hacer preguntas al anfitrión acerca de las condiciones.
- ¿Si cometemos un delito durante el juego también está incluido en el premio?
- Por supuesto... por supuesto
- ¿Hay alguna forma de evitar que ocurra algo que no deseemos?
- Si. Ustedes tendrán al inicio una carta verde. Si la extienden pueden solicitar perder un turno y así la acción no ocurrirá.
- Hay una casilla marcada con cárcel, ¿Qué significa?
- La persona que caiga en esa casilla pierde un turno. Es todo... a menos que termine el juego. Si termina el juego y aún estás en la casilla de cárcel.... iras a la cárcel en la vida real. -
Ese era un riesgo más. Otras tantas personas comenzaron a retirarse.
Después de un rato de plática entre los participantes restantes el anfitrión añadió:
- Muy bien. Es la hora. Por favor señores, tomen cada quien una ficha de la bandeja de la izquierda y colóquenla en la casilla de inicio. Vamos a decidir quien empieza.
Son las 10 de la noche de un viernes en una ciudad entre tantas de un país con grandes riquezas. Si te asomas a una de las avenidas puede ver casi cada tres o cuatro cuadras alguna columna en mármol o una puerta entera hecha con este material.
Las columnas, llenas de detalles tales como frisos, no parecen sencillas en ningún momento. Para un admirador de arte son una pieza preciosa. Hay desde figuras de hojas, ramas, frutas, hasta personajes tallados. Su belleza hace voltear a los turistas y sacar la foto obligatoria.
En una de las calles hay por lo menos tres escuelas, una junto a la otra. Tres o cuatro jóvenes están platicando en la calle mientras carros lujosos los esperan para llevarlos a casa.
Enfrente de la escuela de artes hay un teatro. No es cualquier teatro. Su forma redonda le hace destacar. Sus paredes de piedra igualmente tienen detalles con símbolos representativos de la riqueza.
Águilas, leones, dragones junto a ramas y hojas dispuestas en diseños elegantes. La parte alta del edificio está cubierto de metal, tiene barandales dorados y la cubierta un poco más opaca pero igual de lujosa. La punta está adornada con la imagen de un caballo de bronce viendo hacia el norte.
Esta noche no hay una función programada para representar alguna de las acostumbradas óperas u obras de teatro clásico. Tampoco hay examen para los grupos de la carrera de arte dramático. Aún así hay gente llegando.
Todos vienen vestidos de etiqueta rigurosa. Las mujeres con trajes de noche y maquillaje discreto traen en la mano izquierda un bolso demasiado pequeño pero muy elegante. Los hombres traen a la vista una hoja de color azul.
En la entrada van entregando el documento de color azul. Las personas encargadas de recibirlos les indican que por favor esperen en la sala contigua al restaurante.
En el restaurante la gente pide una bebida mientras platican de sus temas favoritos. Política, economía, comercio internacional, negocios, etc. Las cifras mencionadas exceden siempre los diez ceros.
Algunos preguntan acerca de la misteriosa invitación que recibieron. En ella se explicaba que estaban invitados a jugar un juego donde la única regla era no revelar la mecánica para poder continuarlo en posteriores eventos. Muchos hubieran tomado a broma la invitación si no fuera por que el evento era patrocinado por uno de los reconocidos hombres de negocios de aquel país.
¿De qué se trataba? ¿Porqué tanto misterio?
II
Antes de las 11 de la noche las puertas se cerraron con previo aviso por parte del personal del teatro. Les pidieron a los asistentes pasar al área del foro. Pero no a los asientos. Si no directamente al escenario.
Ahí estaba un personaje bien vestido con guantes negros de piel muy elegantes. En el centro del escenario había una mesa bastante amplia con un mantel en color beige. Sobre el mantel un especie de tablero con múltiples casillas, con el inicio y la meta marcadas con una especie de dibujo gótico. Una letra.
Atrás de la mesa unos pedestales sostenían unas pantallas. Mostraban diferentes lugares de la ciudad. Una estación de bomberos, una panadería, un parque, la salida de un estacionamiento, un cine, un banco, etc.
Alguien comenzó a bromear diciendo que iban a jugar el juego de la oca. O alguno de esos juegos para niños.
Cuando todos los asistentes se distribuyeron alrededor de la mesa el anfitrión comenzó a hablar.
- Damas y caballeros. Muchas gracias por asistir esta noche a este evento. Casi todos los que hemos invitado han aceptado. Eso me da mucho gusto, en verdad. - Su sonrisa es amable. -
Todos nosotros somos gente que tenemos algo en común. Aunque quizás no lo hemos hecho público.
Por favor Leonor - el anfitrión le pidió a una asistente traer una bandeja con múltiples dados y fichas
Continuó hablando
- Esta noche queremos dar a conocer un juego que podría o no interesarles. - hace una pausa - Antes permítanme presentarme. Soy el que estará acompañándolos en el desarrollo de este juego. Pueden llamarme Sifaciem. - toma una rosa y la ofrece a Leonor - El juego es muy sencillo.
Verán. Hay un tablero enfrente de ustedes. Todos hemos jugado una versión de este juego alguna vez. Iniciamos de este lado con una ficha que nos representa. Tiramos el dado. Vamos avanzando. Quien llegue a la meta gana.
Ahora se preguntarán. ¿Qué se gana? - abre los brazos ampliamente y muestra las palmas - Inmunidad.. inmunidad de por vida. No serán juzgados por ningún delito cometido en el pasado, no más impuestos les serán cobrados, no más nada.....que los castigue por parte del gobierno, además de completa colaboración de parte de nuestro patrocinador para sus negocios.
Solo hay una condición, una vez que comiencen el juego deben terminarlo. No hay vuelta atrás.
Debo advertirles algo. En cada casilla, ustedes dispararán una acción en la vida real. Y por eso están detrás de nosotros estos monitores. Es para que podamos atestiguar este acto. Puede ser .... digamos el ayudar a un turista a llegar a su hotel sin costo o.... algo más obscuro... como cambiar una luz del semáforo.
¿Quién desea jugar este juego?
III
Para los asistentes el juego era tentador por múltiples razones. Todos poseían dinero, un estatus que proteger, una vida acostumbrada al lujo. El anfitrión había mencionado algo muy cierto. Todos tenían algo en común. Eran investigados muy de cerca por la policía acerca de sobornos, robo industrial, negocios fraudulentos y hasta solapar crímenes cometidos por sus familiares.
Estaban tentados a obtener el premio. Unos decidieron no hacerlo. Ni siquiera lo contemplaron pensando en que hay mejores formas y más sencillas. Así se lo comunicaron a los asistentes. Fueron llevados a la salida recordándoles que mantuvieran en secreto el juego y su dinámica.
Las personas restantes comenzaron a hacer preguntas al anfitrión acerca de las condiciones.
- ¿Si cometemos un delito durante el juego también está incluido en el premio?
- Por supuesto... por supuesto
- ¿Hay alguna forma de evitar que ocurra algo que no deseemos?
- Si. Ustedes tendrán al inicio una carta verde. Si la extienden pueden solicitar perder un turno y así la acción no ocurrirá.
- Hay una casilla marcada con cárcel, ¿Qué significa?
- La persona que caiga en esa casilla pierde un turno. Es todo... a menos que termine el juego. Si termina el juego y aún estás en la casilla de cárcel.... iras a la cárcel en la vida real. -
Ese era un riesgo más. Otras tantas personas comenzaron a retirarse.
Después de un rato de plática entre los participantes restantes el anfitrión añadió:
- Muy bien. Es la hora. Por favor señores, tomen cada quien una ficha de la bandeja de la izquierda y colóquenla en la casilla de inicio. Vamos a decidir quien empieza.
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