Cuando me vaya de aquí
mi corazón se va sufriendo
envuelto en un frenesí
porque no te sigue viendo.
No borraré de mi mente
no con la noche oscura
porque una luna celeste
me señala tu hermosura.
Los árboles reverdecen
para dar sombra a mi dolor
y los jardines florecen
para regalarte una flor.