De la muerte me he levantado
Y no sé quién mi botón ha apretado.
Algún gracioso, arriba,
En el universo estelado,
Ha dicho, con este pringado
Voy a divertirme un rato.
Estoy hecho un asco;
La piel me cuelga por todos lados;
Bichos de todo tipo
Mi cuerpo han alquilado
Y se niegan a desalojar el sitio.
Menos mal que aquí,
En la soledad del camposanto,
No cuelga ningún espejo
Para dejarme helado de espanto.
No es que fuera un tipo guapo,
Pero lo que noto en mí
Ni el propio Frankenstein
Lo hubiera tolerado.
Me muevo como si estuviera
A un tacatá atado.
¡Por dios, que asco de vida!.
Perdón, ¡Qué asco de muerte,
De zombie recién levantado!.
Pero mira, ¡se han equivocado!.
No siento ganas de zamparme
Ni sesos, ni vísceras en vinagre.
No tengo apetencia alguna;
Ni sed, ni hambre.
Sólo quiero sentarme a oscuras,
Junto a la tapia;
Alzar los ojos, mis muertos ojos,
Y que los bañen los rayos
De la luna de sangre.
Y no sé quién mi botón ha apretado.
Algún gracioso, arriba,
En el universo estelado,
Ha dicho, con este pringado
Voy a divertirme un rato.
Estoy hecho un asco;
La piel me cuelga por todos lados;
Bichos de todo tipo
Mi cuerpo han alquilado
Y se niegan a desalojar el sitio.
Menos mal que aquí,
En la soledad del camposanto,
No cuelga ningún espejo
Para dejarme helado de espanto.
No es que fuera un tipo guapo,
Pero lo que noto en mí
Ni el propio Frankenstein
Lo hubiera tolerado.
Me muevo como si estuviera
A un tacatá atado.
¡Por dios, que asco de vida!.
Perdón, ¡Qué asco de muerte,
De zombie recién levantado!.
Pero mira, ¡se han equivocado!.
No siento ganas de zamparme
Ni sesos, ni vísceras en vinagre.
No tengo apetencia alguna;
Ni sed, ni hambre.
Sólo quiero sentarme a oscuras,
Junto a la tapia;
Alzar los ojos, mis muertos ojos,
Y que los bañen los rayos
De la luna de sangre.