Se encerró en mi alma
ha humedad norteña,
la necesito,
como antes necesitaba al sol.
Dentro de de mí
la luz es tenue, acogedora;
y acaricia el silencio
en el cual estoy a veces.
De vez en cuando
los niños ponen notas discordantes
e inyectan vida, alegría, amor.
Me meto de llano en sus juegos,
son risas, saltos...
y la energía me envuelve.
Resbalo de nuevo
hacia mi vida tranquila,
y de ves en cuando,
esbozo una sonrisa
acordándome de mis niños.
ha humedad norteña,
la necesito,
como antes necesitaba al sol.
Dentro de de mí
la luz es tenue, acogedora;
y acaricia el silencio
en el cual estoy a veces.
De vez en cuando
los niños ponen notas discordantes
e inyectan vida, alegría, amor.
Me meto de llano en sus juegos,
son risas, saltos...
y la energía me envuelve.
Resbalo de nuevo
hacia mi vida tranquila,
y de ves en cuando,
esbozo una sonrisa
acordándome de mis niños.