Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Madre Tierra
Madre Tierra que me diste la vida,
nacida de estrella tú eres eterna,
en sol diluida te vuelves caverna,
y nada merma en calor recibida.
Madre pulcra de espuria marea
y limpios infiernos, en ventolera
de aliento oreas en fríos argentos;
calor de estío conducto en espera,
emporio oblea de otoños y adentros.
Queriendo ser Luna de tiempos rea,
en la prima vera de tronco dendro
ruedas y ruedas detrás de centella.
Niña de universo que aún gatea,
de andar segura tras el acendro
en muelas de leche nos creces bella.
Madre piensa, no te duermas,
sé un ciclón, y mi despensa;
no se amuerme ese filón,
ni al millón de mis ofensas.
Que seas siempre como eres,
ni te cambien las defensas;
somos muchos los quereres,
muchas son tus madrigueras.
Madre siente la insistencia,
madre enciende esta mi hoguera,
y en un sol de impertinencia,
quede ciego… cuando muera.
Composición del poema:
-Siete estrofas
-Cuatro endecasílabos,
-Tres octosílabos
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