Fredmore
Romano Manfre More
“Es maestro, filósofo y pensador
entre la mente y la vida, mediador.
Aquí hoy quiero a Séneca citar
y sus sabias enseñanzas meditar”
Fredmore
Dios está junto a ti, está contigo, está dentro de ti... (Naturales Quaestiones, II 41,1)
Un día el alma será devuelta al cielo, y allá ocupará nuevamente el sitio que le corresponde (De Providentia, VI 31,11)
El ir y venir de los astros, no puede ser fortuito pues lo casual no tarda en romperse. Este orden procede de un mandato de la Ley Eterna (Naturales Quaestiones, II, 45)
Te voy a enseñar un hechizo amatorio sin droga, sin hierba, sin ensalmo de bruja alguna. Si quieres ser amado, ama (De Ira, III, 9,6)
Recibir un beneficio con voluntad agradecida es ya haberlo devuelto. El que hace un beneficio no debería pretender nada a cambio, pues de lo contrario habría querido hacer negocio, no un beneficio (De Vita Beata, II, 31, 1-2)
Quien por interés empezó a ser amigo, por interés dejará de serlo (Naturales Quaestiones, IV, 9,10)
La Gloria es la sombra de la virtud: aun sin ésta quererlo, la acompañará (De Tranquillitate Animi, XVII, 79, 13)
Dondequiera haya un hombre, hay ocasión de hacer un beneficio (De Vita Beata, XXIV, 3)
La sociedad humana es semejante a una bóveda que se caerá si sus piedras no se sostienen las unas a las otras: lo que las sostiene a todas es su recíproco apoyarse (De Vita Beata, XXVI, 16,3)
Procuremos no seguir como carneros la manada de los que nos preceden. Vayamos no donde va la gente, sino adonde debemos ir (De Vita Beata I, 3-4)
Los comediantes pueden fingir la tristeza, el odio y la vergüenza, la felicidad y la fortaleza, pero lo que no pueden hacer es que les salga al rostro el rubor (Naturales Quaestiones, I, 107-112)
En la casa del sabio, las riquezas son esclavas; en la del necio, señoras (De Vita Beata, XX, 3)
Viviré como quién sabe que ha nacido para los otros (De Vita Beata, XX, 3)
Tengamos la fama y la gloria en tal lugar que no nos dirijan sino que nos sigan (De Vita Beata, XI, 43-3)
Que quien entre en casa haya de admirarnos más a nosotros que a nuestros muebles (De Vita Beata XXIV, 5-6)
entre la mente y la vida, mediador.
Aquí hoy quiero a Séneca citar
y sus sabias enseñanzas meditar”
Fredmore
Dios está junto a ti, está contigo, está dentro de ti... (Naturales Quaestiones, II 41,1)
Un día el alma será devuelta al cielo, y allá ocupará nuevamente el sitio que le corresponde (De Providentia, VI 31,11)
El ir y venir de los astros, no puede ser fortuito pues lo casual no tarda en romperse. Este orden procede de un mandato de la Ley Eterna (Naturales Quaestiones, II, 45)
Te voy a enseñar un hechizo amatorio sin droga, sin hierba, sin ensalmo de bruja alguna. Si quieres ser amado, ama (De Ira, III, 9,6)
Recibir un beneficio con voluntad agradecida es ya haberlo devuelto. El que hace un beneficio no debería pretender nada a cambio, pues de lo contrario habría querido hacer negocio, no un beneficio (De Vita Beata, II, 31, 1-2)
Quien por interés empezó a ser amigo, por interés dejará de serlo (Naturales Quaestiones, IV, 9,10)
La Gloria es la sombra de la virtud: aun sin ésta quererlo, la acompañará (De Tranquillitate Animi, XVII, 79, 13)
Dondequiera haya un hombre, hay ocasión de hacer un beneficio (De Vita Beata, XXIV, 3)
La sociedad humana es semejante a una bóveda que se caerá si sus piedras no se sostienen las unas a las otras: lo que las sostiene a todas es su recíproco apoyarse (De Vita Beata, XXVI, 16,3)
Procuremos no seguir como carneros la manada de los que nos preceden. Vayamos no donde va la gente, sino adonde debemos ir (De Vita Beata I, 3-4)
Los comediantes pueden fingir la tristeza, el odio y la vergüenza, la felicidad y la fortaleza, pero lo que no pueden hacer es que les salga al rostro el rubor (Naturales Quaestiones, I, 107-112)
En la casa del sabio, las riquezas son esclavas; en la del necio, señoras (De Vita Beata, XX, 3)
Viviré como quién sabe que ha nacido para los otros (De Vita Beata, XX, 3)
Tengamos la fama y la gloria en tal lugar que no nos dirijan sino que nos sigan (De Vita Beata, XI, 43-3)
Que quien entre en casa haya de admirarnos más a nosotros que a nuestros muebles (De Vita Beata XXIV, 5-6)