Margarita Csanady
Poeta asiduo al portal
El mago de los sueños recoge mandrágora
en el epicentro de su corazón.
El mago de los sueños recoge,
en una tullida noche,
colibríes proscritos
que ya no buscan flores en el jardín,
porque el jardín tiene altas murallas
donde la vida sólo tiene metas.
El mago de los sueños pone la semilla
blanca y negra de las estrellas
en una línea obtusa de algún libro abandonado.
El mago mira ausente
el polvo de alas de mariposa que deja la luz
y pone su mano sobre el pecho de la madrugada
y siente que no tiene eco,
que agoniza, que hace magia de la nada.
en el epicentro de su corazón.
El mago de los sueños recoge,
en una tullida noche,
colibríes proscritos
que ya no buscan flores en el jardín,
porque el jardín tiene altas murallas
donde la vida sólo tiene metas.
El mago de los sueños pone la semilla
blanca y negra de las estrellas
en una línea obtusa de algún libro abandonado.
El mago mira ausente
el polvo de alas de mariposa que deja la luz
y pone su mano sobre el pecho de la madrugada
y siente que no tiene eco,
que agoniza, que hace magia de la nada.