Aryaa
Poeta recién llegado
En una especie de vaga lucidez cojo lo primero que pillo en mi bolso para escribir. El lápiz de ojos me vale. Llevo tanto tiempo sumisamente atrapada bajo la embriaguez de mi adicción que apenas recuerdo como era mi vida antes de llegar a este punto. Mañana ni si quiera recordaré haber escrito esto pero creo conveniente dejar una huella de mis malas experiencias en esta puta vida de mierda que llevo.
Dejándome llevar por los demás. Así es como he llegado hasta este puto retrete apestoso. Dejándome atrapar por las opiniones de personas que, si me paro a pensar, tampoco es que me importaran tanto. Es tan sencillo simplemente dejarse mecer por los vaivenes de gente que entran en tu vida. Lo chungo es pararte a pensar y meditar qué coño estás haciendo con tu vida. Llegas a un punto en que ni si quiera te atreves a meterte dentro de tu cabeza porque todo lo que encuentras es negativo, todo hace que te odies más y que intentes arrancarte las venas con cualquier cristal roto. ¿Cómo acallar esos pensamientos? Simplemente metiéndote más mierda lo cual hace que te odies más y esto se acaba convirtiendo un maldito círculo vicioso. No quiero pensar quién soy, quién fui, cómo me convertí en esto. Sé que soy escoria, una lacra. Lo recuerdo cada vez que miro los ojos de cualquier persona estando mínimamente sobria. Gracias, gente, por recordarme lo poco que valgo.
Sé que no voy a salir de esto, tampoco tengo planeado hacerlo en realidad. ¿Soy una cobarde? Probablemente. Pero no pienso pararme a pensarlo. ¿Cambiaría lo que soy? Si digo que sí, mentiría. No me gusta lo que soy, pero estoy tan cansada de toda esta mierda que me falta el valor para ponerme en pie y cambiar para ser mejor. Si volviera atrás probablemente llegaría al mismo punto pues mis experiencias me han llevado a afirmar que las personas somos gilipollas y si te pones en peligro sin caer sigues poniéndote en peligro. La putada es que un día caes, y entonces no hay manera de que te levantes.
Por Aryaa
Dejándome llevar por los demás. Así es como he llegado hasta este puto retrete apestoso. Dejándome atrapar por las opiniones de personas que, si me paro a pensar, tampoco es que me importaran tanto. Es tan sencillo simplemente dejarse mecer por los vaivenes de gente que entran en tu vida. Lo chungo es pararte a pensar y meditar qué coño estás haciendo con tu vida. Llegas a un punto en que ni si quiera te atreves a meterte dentro de tu cabeza porque todo lo que encuentras es negativo, todo hace que te odies más y que intentes arrancarte las venas con cualquier cristal roto. ¿Cómo acallar esos pensamientos? Simplemente metiéndote más mierda lo cual hace que te odies más y esto se acaba convirtiendo un maldito círculo vicioso. No quiero pensar quién soy, quién fui, cómo me convertí en esto. Sé que soy escoria, una lacra. Lo recuerdo cada vez que miro los ojos de cualquier persona estando mínimamente sobria. Gracias, gente, por recordarme lo poco que valgo.
Sé que no voy a salir de esto, tampoco tengo planeado hacerlo en realidad. ¿Soy una cobarde? Probablemente. Pero no pienso pararme a pensarlo. ¿Cambiaría lo que soy? Si digo que sí, mentiría. No me gusta lo que soy, pero estoy tan cansada de toda esta mierda que me falta el valor para ponerme en pie y cambiar para ser mejor. Si volviera atrás probablemente llegaría al mismo punto pues mis experiencias me han llevado a afirmar que las personas somos gilipollas y si te pones en peligro sin caer sigues poniéndote en peligro. La putada es que un día caes, y entonces no hay manera de que te levantes.
Por Aryaa
Última edición: