AndyClifton
Poeta recién llegado
El sonido urbano con sus autos acelerando, sus demonios gritando, sus poemas botados, las prostitutas
cantando, los excéntricos payaseando, los ladrones acechando, sus niños jugando y los trabajadores colapsando. Dan paso al artífice, el artífice de nuestro interior; el cual piadoso, debe morir, el poema debe
morir, debemos crear para matar, y matar para avanzar, no hagamos mundos con nuestra lira, ¡destruyamos!; realidades y utopías, transformemos todo en mentiras.
Dejo en claro que no quiero establecer algo, solo creo, que el sonido urbano, debe ser escuchado, para luego ser desechado. Traguemos anarquía para defecar en la oligarquía, o mejor aun: seamos la
oligarquía para aniquilar la anarquía. Sea como sea, siempre ponte en el otro lado, sea
como sea, siempre se tu también el aniquilado. (No confundir con el cáncer de
la compasión barata) No sufras por el hombre, ni por la mujer, ni por el animal, menos por un
cadáver, tampoco por el clima, ¡no sufras!, ¡se tu el sufrimiento!, que recorre el cuerpo, que recorre tu cuerpo, que recorre nuestros cuerpos, que atraviesa el infierno, cabalgando por el averno sobre el lamento, al cual (les propongo) estamos escupiendo.
cantando, los excéntricos payaseando, los ladrones acechando, sus niños jugando y los trabajadores colapsando. Dan paso al artífice, el artífice de nuestro interior; el cual piadoso, debe morir, el poema debe
morir, debemos crear para matar, y matar para avanzar, no hagamos mundos con nuestra lira, ¡destruyamos!; realidades y utopías, transformemos todo en mentiras.
Dejo en claro que no quiero establecer algo, solo creo, que el sonido urbano, debe ser escuchado, para luego ser desechado. Traguemos anarquía para defecar en la oligarquía, o mejor aun: seamos la
oligarquía para aniquilar la anarquía. Sea como sea, siempre ponte en el otro lado, sea
como sea, siempre se tu también el aniquilado. (No confundir con el cáncer de
la compasión barata) No sufras por el hombre, ni por la mujer, ni por el animal, menos por un
cadáver, tampoco por el clima, ¡no sufras!, ¡se tu el sufrimiento!, que recorre el cuerpo, que recorre tu cuerpo, que recorre nuestros cuerpos, que atraviesa el infierno, cabalgando por el averno sobre el lamento, al cual (les propongo) estamos escupiendo.