BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie te espera
en ese recibimiento casual
aunque llevas la muerte
muy a gala, y perforen tus tímpanos
los labios mudos, las piedras ensimismadas.
Visiones celestes; puños como letras,
en la vaciedad, escribes
cuando la lógica del mundo
se te hace inhumana. Una argolla
interpretable. Y desnudas
los despojos de la carne, en que
encuentras, tus últimos ídolos sacrificados.
Mas tu lógica siempre te seduce,
austeras manivelas de doble sentido.
Memorias, recuerdos, extasiadas fórmulas
sin silencio, que evocan un suspiro.
©
en ese recibimiento casual
aunque llevas la muerte
muy a gala, y perforen tus tímpanos
los labios mudos, las piedras ensimismadas.
Visiones celestes; puños como letras,
en la vaciedad, escribes
cuando la lógica del mundo
se te hace inhumana. Una argolla
interpretable. Y desnudas
los despojos de la carne, en que
encuentras, tus últimos ídolos sacrificados.
Mas tu lógica siempre te seduce,
austeras manivelas de doble sentido.
Memorias, recuerdos, extasiadas fórmulas
sin silencio, que evocan un suspiro.
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