Raamses
Poeta asiduo al portal
Su momento de parálisis es rosado
acuerde que, es la meningitis y su sombra
no voltear, los que se ahogan pasan de moda
es hora del recreo.
Y si le niegas saliva a quién perdió un lagrimal
no te hará una mala persona
si atormentas con lo estridente de estribillo aparatoso
sus culpas serán por hacerse de tímpanos tan débiles;
el mañana ha sido creado para un sentir carnívoro.
Cuando su llanto se eleve
baja con fuerza los látigos
y regalarás carácter;
corta su yugular cuando quieran quejarse
de lo malo que hay en el mundo.
El fuerte vive y el débil muere
esa masa deforme de débiles
tendrán que reflexionar sobre ello;
déjalos amarrados a sus camas
cuando chillen que se sienten cansados.
Su momento de paranoia no es tal
el compromiso es, la vida tiende a no resultar
de lo que carece, otro bohemio, lo desperdicia doble
por cierto, no hay antibióticos contra tu hemorragia.
Y las trompetas no tienen que sonar esta noche
el infierno llega sin importar coreografía
si aprecias a alguno de ellos, vete despidiendo
para que el siglo continúe se desharán de todo su esplendor
y adiós, fue un asqueroso placer.
Toda su belleza y ganas de luchar
no están ayudando siquiera algo
en sacar nada del barro;
cuando pidan tu mano dales la espalda
son un peso muy incómodo de llevar.
Todo su intelecto y suspicacia
no harán mella en seducirte;
el futuro por derecho le pertenece a los egoístas
y su danza de confirmación será sobre cadáveres.
acuerde que, es la meningitis y su sombra
no voltear, los que se ahogan pasan de moda
es hora del recreo.
Y si le niegas saliva a quién perdió un lagrimal
no te hará una mala persona
si atormentas con lo estridente de estribillo aparatoso
sus culpas serán por hacerse de tímpanos tan débiles;
el mañana ha sido creado para un sentir carnívoro.
Cuando su llanto se eleve
baja con fuerza los látigos
y regalarás carácter;
corta su yugular cuando quieran quejarse
de lo malo que hay en el mundo.
El fuerte vive y el débil muere
esa masa deforme de débiles
tendrán que reflexionar sobre ello;
déjalos amarrados a sus camas
cuando chillen que se sienten cansados.
Su momento de paranoia no es tal
el compromiso es, la vida tiende a no resultar
de lo que carece, otro bohemio, lo desperdicia doble
por cierto, no hay antibióticos contra tu hemorragia.
Y las trompetas no tienen que sonar esta noche
el infierno llega sin importar coreografía
si aprecias a alguno de ellos, vete despidiendo
para que el siglo continúe se desharán de todo su esplendor
y adiós, fue un asqueroso placer.
Toda su belleza y ganas de luchar
no están ayudando siquiera algo
en sacar nada del barro;
cuando pidan tu mano dales la espalda
son un peso muy incómodo de llevar.
Todo su intelecto y suspicacia
no harán mella en seducirte;
el futuro por derecho le pertenece a los egoístas
y su danza de confirmación será sobre cadáveres.