Frater Noctis
Poeta recién llegado
MARGARITAS Y SOL
Llevo varios días huyendo de la policía. He encontrado una habitación de hotel en las afueras, donde no se llama la atención.
Esperaré aquí hasta que me llame mi contacto. Entonces haremos el intercambio y me largaré, desapareceré. Será como no haber existido nunca. Acabaré mis días en las Bahamas o en las Islas Vírgenes, bebiendo Margaritas y tomando el sol. Margaritas y sol.
Me relajo en la cama, bebiéndome una copa.
Mi contacto tiene que estar a punto de llamar.
Me asomo por la ventana y veo una autopista por la que la circulación es frenética. Está nublado y eso me pone de mal humor.
¿Dónde se habrá metido ese cabronazo?
Estoy empezando a ponerme nervioso.
Me bebo otra copa y cojo mi pistola.Todavía recuerdo la primera vez que maté a alguien con ella. Fue una sensación extrañísima. Sabía que había cometido un crimen, que estaba mal y todo eso, pero a la vez me sentía poderoso y totalmente en calma. He probado drogas en mi vida pero ninguna como la sensación de matar a alguien.
¡Joder qué nervioso me estoy poniendo!
Suena el teléfono.
Es mi contacto. Quedo con él en el parking del hotel. El intercambio será allí mismo dentro de 30 minutos. Bien, todo va sobre ruedas. Margaritas y sol
Me lavo un poco la cara para despejarme, guardo la pistola en el pantalón y cojo la maleta.
Estoy un poco nervioso y empiezo a sudar. Tengo que tranquilizarme. Salgo de la habitación y voy al parking.
Veo a mi contacto, nos saludamos y hacemos el intercambio. Muy limpio, muy rápido. Cojo mi coche y salgo definitivamente de la ciudad.
Ahora ya soy libre.
Margaritas y sol
Llevo varios días huyendo de la policía. He encontrado una habitación de hotel en las afueras, donde no se llama la atención.
Esperaré aquí hasta que me llame mi contacto. Entonces haremos el intercambio y me largaré, desapareceré. Será como no haber existido nunca. Acabaré mis días en las Bahamas o en las Islas Vírgenes, bebiendo Margaritas y tomando el sol. Margaritas y sol.
Me relajo en la cama, bebiéndome una copa.
Mi contacto tiene que estar a punto de llamar.
Me asomo por la ventana y veo una autopista por la que la circulación es frenética. Está nublado y eso me pone de mal humor.
¿Dónde se habrá metido ese cabronazo?
Estoy empezando a ponerme nervioso.
Me bebo otra copa y cojo mi pistola.Todavía recuerdo la primera vez que maté a alguien con ella. Fue una sensación extrañísima. Sabía que había cometido un crimen, que estaba mal y todo eso, pero a la vez me sentía poderoso y totalmente en calma. He probado drogas en mi vida pero ninguna como la sensación de matar a alguien.
¡Joder qué nervioso me estoy poniendo!
Suena el teléfono.
Es mi contacto. Quedo con él en el parking del hotel. El intercambio será allí mismo dentro de 30 minutos. Bien, todo va sobre ruedas. Margaritas y sol
Me lavo un poco la cara para despejarme, guardo la pistola en el pantalón y cojo la maleta.
Estoy un poco nervioso y empiezo a sudar. Tengo que tranquilizarme. Salgo de la habitación y voy al parking.
Veo a mi contacto, nos saludamos y hacemos el intercambio. Muy limpio, muy rápido. Cojo mi coche y salgo definitivamente de la ciudad.
Ahora ya soy libre.
Margaritas y sol