Señorita Avellaneda
Poeta recién llegado
Cierra los ojos María, y la noche se acuesta a su lado, cantandole canciones de amor.
Sus cabellos son iluminados tenuemente, por la luz que se cuela en su habitación.
Afuera la luna brilla, llena de amor por María.
Duerme, duerme pequeña cigarra, que la noche se calma para acobijarte en sus brazos.
Sueña, sueña María, que tu alma noble apaga todo dolor.
Sus cabellos son iluminados tenuemente, por la luz que se cuela en su habitación.
Afuera la luna brilla, llena de amor por María.
Duerme, duerme pequeña cigarra, que la noche se calma para acobijarte en sus brazos.
Sueña, sueña María, que tu alma noble apaga todo dolor.