Marina En El Espejo

Tema en 'Fantásticos, C. Ficción, terror, aventura, intriga' comenzado por Mariposa Negra *, 10 de Abril de 2017. Respuestas: 6 | Visitas: 108

  1. Mariposa Negra *

    Mariposa Negra * Ale Mata

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    Marina nació con una sensibilidad especial hacia lo oculto, su abuela practicó brujería desde temprana edad, para nadie era secreto su pasión por lo sobrenatural, misma que fue su perdición, movidos por los rumores, la ignorancia y el miedo que se apoderaron de los lugareños, una noche de tormenta la persiguieron y acorralaron en una vieja choza abandonada a mitad del bosque, le prendieron fuego a la casona, resguardando todas las salidas, sin darle oportunidad de defenderse en un juicio; por ese motivo toda la familia huyó hacía tierras lejanas cuando Marina era aún una niña, apenas recordaba a la abuela Suria, en casa estaba prohibido siquiera nombrarla.

    La pequeña creció consciente de que había heredado las dotes de la bruja, pero sabía perfectamente que debía callar por el bien de todos, de alguna manera su mente consciente bloqueaba todas aquellas habilidades y sensaciones.

    Una tarde que se quedó sola en casa buscaba desesperada un viejo libro de cocina, su madre había arrumbado todo lo que no usaban en el sótano, anduvo hurgando largo rato entre muebles polvorientos, fotos amarillentas, jaulas vacías, juguetes antiguos, ropa vieja y gastada, sin tener suerte, con un poco de esfuerzo movió un colchón roído que estaba al fondo del lugar, lo dejó caer y dando un pequeño salto atrás esquivó su paso dejando al descubierto un antiguo espejo, cubierto con una sábana grisácea, la cual retiró con sumo cuidado, pues aún no sabía que encontraría debajo.

    El marco de ébano estaba en perfecto estado, tenía un grabado alrededor de él, en un lenguaje desconocido para ella, el cristal estaba reluciente como si lo hubieran pulido recientemente, no resistió la tentación de llevarlo a su habitación, le parecía un completo desperdicio dejarlo un día más ahí pudriéndose con el paso del tiempo.

    Con trabajos lo arrastró escalera arriba, hasta llegar a su habitación, donde inmediatamente le buscó acomodo, eligió ponerlo en una esquina junto a la ventana, de forma tal que podía verse ella desde la cama, paso un buen rato tirada en ella frente al espejo, totalmente maravillada.

    Al llegar sus padres y sus dos hermanas la llamaron a cenar, pasaron un rato platicando y reposando la comida entre bromas y conversaciones intrascendentes, levantaron la mesa, lavaron los trastes y se despidieron, cada uno fue a su recamara a descansar, como cada noche.

    Mientras dormía Marina tuvo un extraño sueño, se vio a ella misma levantarse de la cama; llevaba un vestido de satín, negro y largo, no le era familiar, vio sus manos y estaban traslúcidas, podía ver el piso de madera a través de su figura, volteó al lecho y se vio recostada en él, sumida en un profundo sueño, con su camisón de algodón habitual, en sus labios se dibujó una extraña y fría sonrisa, tomó un pequeño candil, que como de costumbre tenía en el buró y lo encendió, avanzó a paso lento hacía el espejo, pasó el candil por el borde del marco y comenzó a pronunciar la leyenda grabada en él.

    Al terminar, del espejo brotó un brillo cegador y una voz de su interior la llamaba, sonaba distante y rasposa, pero le resultó increíblemente atrayente.

    – Marina, ven a mí, estoy aquí esperándote desde hace mucho tiempo, tú y yo estamos destinadas a ser una sola. –

    Ella sintió que la voluntad la abandonaba lentamente, sin pensarlo atravesó la luz que emanaba del espejo, se encontró en un oscuro bosque lleno de maleza, podía escucharse a lo lejos lamentos y quejidos, además de animales salvajes gruñendo hambrientos.

    La Luna era gigantesca en ese lugar con un tono rojizo, lo cual producía un macabro reflejo de las sombras, Marina había avanzado algunos metros siguiendo la voz que había cesado por completo, el miedo la invadió como nunca en su vida, una bruma espesa lentamente se acercaba a ella, dejándola paralizada, una mano salió entre la bruma y le tocó el hombro, seguida del rostro de Suria que iba quedando al descubierto, la miró a los ojos y le dijo:

    – Pequeña sabía que vendrías por mí algún día, siempre estaremos juntas, te lo prometo. –

    La joven no pudo articular palabra, de sus ojos broto una lágrima tibia que rodó por su mejilla, la bruma invadió el cuerpo de Marina, congelando su sangre, Suria desapareció de su vista.

    Tardó horas antes de poder liberarse de aquella bruma, cuando al fin lo logró notó que la oscuridad en aquel lugar era permanente, trató de encontrar el camino de regreso al espejo, cuando al fin lo logró, el destello había desaparecido, dejándola atrapada en aquel lugar, pudo verse del otro lado, caminando en la alcoba, iluminada por la luz del día, pero aquella no podía ser ella, ella estaba ahí encerrada en el bosque, golpeó con fuerza el espejo una y otra vez, nada ocurría, gritó con todas sus fuerzas, su voz se estrellaba contra el cristal y se devolvía brutalmente contra ella.

    Entonces se vio avanzar hacia el espejo, sus manos de forma suave y con gracia arreglaban su peinado, tarareaba una vieja canción, con una enorme sonrisa de satisfacción, antes de retirarse posó sus ojos directamente en el interior del espejo exclamando:

    - ¡Querida! Te dije que nada nos separaría. –

    Haciendo gala de una total crueldad y desapego, llevó dos dedos a sus labios y suave sopló un beso dirigido a su nieta.

    Marina aguarda siempre, un descuido de Suria, espera a que vuelva la Luna roja y poder encerrar al demonio en el espejo.


    Marina En El Espejo por Ma. Alejandra Mata se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.
     
    #1
    Última modificación: 10 de Abril de 2017
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  2. Daniel Borrell

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    Ahhh que vieja maldita!!!!!!!!!!!!, Impresionante historia la que narras en este fabuloso y magnífico cuento, podría narrarte algunas que todavía no conoces de mi abuelo, jajajajaja. En verdad una prosa que llena de terror, muy fluida, atrapante, con esos diálogos que dejan helado. felicitaciones corazón por este fantástico escrito, aplausos y besos
     
    #2
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  3. lomafresquita

    lomafresquita Poeta veterano en el portal

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    Ayyy Ale qué relato más bello y sobrecogedor, me he puesto en la piel de Marina y he sentido su miedo y su angustia, también su curiosidad... y me ha encantadooooo, mucho. Mis felicitaciones por ser tan buena narradora y por exponer tan bien. Besazos, querida amiga, con cariño y admiración....muááááckssss...
     
    #3
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  4. Mariposa Negra *

    Mariposa Negra * Ale Mata

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    Jajajaja mil gracias corazón por tu bello comentario, soy materia dispuesta para conocer esas historias de tu abuelo con gusto, besos amor.
     
    #4
  5. Mariposa Negra *

    Mariposa Negra * Ale Mata

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    Mil gracias Lomafresquita, por tu bello comentario y visita, besos.
     
    #5
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  6. Maygemay

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    Un relato encantador, Mariposa negra, lo he leído con gran interés.
    Cariños
     
    #6
  7. Mariposa Negra *

    Mariposa Negra * Ale Mata

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    Mil gracias Maygemay, por tu bello paso por mis letras, besos.
     
    #7

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