Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Frágil como una hoja.
Débil como moribundo.
Así se contempla tu existencia
llena de sombras y ademanes.
Pobre mortal viviendo entre inmortales.
Desgastándote por parecerte indestructible.
Afilando la hoja
de la navaja para rasgar tu cuello
y asegurarte a ti mismo
que nunca serás sempiterno.
Pobre guardián de tu sombra.
Que te abates entre el miedo y la risa.
Cuando roces tu vida con la muerte
comprenderás que ni tú ni nadie son eternos.
Hecho de cristal más que de ninguna otra cosa,
casi como ilusoria se te fue la vida
entre los dedos.