En esa enorme grieta
me he caído mil veces
sin saber doblegarme
y nunca he recordado.
Palidecen de niebla
las máscaras andantes,
el bullicio hace sombra
más acá de las pieles.
Al borde de la mesa
se derraman los años
y amenaza un abismo
sobre flores y tumbas.
Nada fue tan fecundo
como haberle llorado.
me he caído mil veces
sin saber doblegarme
y nunca he recordado.
Palidecen de niebla
las máscaras andantes,
el bullicio hace sombra
más acá de las pieles.
Al borde de la mesa
se derraman los años
y amenaza un abismo
sobre flores y tumbas.
Nada fue tan fecundo
como haberle llorado.
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